Llegan a pie, en carro o en moto, disparan contra Sansón y los que no son y se van.

Así se cuentan ahora los sicariatos en la Zona 8 (Guayaquil, Durán y Samborondón), donde en lo que va del 2020 se han reportado 318 muertes violentas, 82 casos más que en el mismo lapso del 2019. El año pasado iban 236.

Pero no solo el número de crímenes se ha incrementado, también se han vuelto más violentos. Hace un mes en Durán dispararon más de 50 veces con una subametralladora afuera de la cancha contra un grupo de hombres que libaba.

Iban a matar a un sujeto identificado como el Diablo, pero el sicario terminó matando a dos hombres que no eran el blanco e hiriendo a otros siete, algunos de los cuales no tenían nada que ver con la venta de drogas, la motivación que es analizada por la Policía.

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Este fin de semana el hombre que habría apretado el gatillo en Durán fue detenido, es conocido como alias Mocho y según la Policía, sería uno de los sicarios más peligrosos de ese cantón, donde la cifra de muertes se ha triplicado este año por la lucha de territorio entre Lagartos y Choneros.

Entre sábado y domingo tres episodios violentos similares se registraron en Guayaquil. Dos de los crímenes ocurrieron en el sur de la ciudad, otro en el centro de la urbe, donde una persona falleció y otras dos resultaron heridas luego de ser atacadas a tiros afuera de una cancha de fútbol ubicada en Pedro Moncayo y Piedrahíta, en los exteriores de las salas de velaciones de la Junta de Beneficencia.

Los heridos fueron trasladados hacia el hospital Luis Vernaza, mientras que personal de Criminalística y de la Dirección Nacional de Muertes Violentas (Dinased) acudió al sitio para recabar datos. El cadáver fue trasladado hacia la morgue.

Según los agentes que investigan estos hechos, el fallecido registraba antecedentes y había salido hace pocos meses de la cárcel.

“Me invitaron un trago, pero tenía hambre y avancé a la esquina a comer. El muertito ya no era del barrio, ahora vivía en el Guasmo, pero estaba acá de visita”, contó un vecino que se salvó de morir.

En esa escena se levantaron 25 casquillos y los vecinos contaron que el asesino habría llegado a pie por un callejón y asimismo escapó.

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Un caso similar se dio el sábado en el Guasmo. A plena luz del día un hombre de 63 años murió baleado cuando estaba en un parque de la zona junto a otros vecinos. Ellos jugaban naipes a las 15:30.

Dos hombres resultaron heridos de bala y fueron llevados hasta el hospital del Guasmo, donde se recuperan.

Ninguno de ellos registra antecedentes penales. Según los primeros reportes, los sicarios buscaban a una cuarta persona que salió ilesa.

Un hombre fue detenido minutos después del crimen y es el principal sospechoso. Los testigos dijeron que el asesino se bajó de una camioneta.

En la Floresta se registró otra muerte violenta horas después, pero aún no hay detenidos. Estos sectores están intervenidos desde hace dos meses por la Policía.

Según la Unidad de Muertes Violentas, en Guayaquil, Durán y Samborondón se han dado al menos diez ataques masivos como los registrados en las canchas, parques y fiestas.

El coronel Fernando Vaca, jefe del Distrito 9 de Octubre, considera que los sicarios se mueven por instinto de conservación y que con la adrenalina en el cuerpo solo piensan en consumar su propósito (matar), indistintamente de los daños colaterales que puedan causar.

Hace dos semanas una mujer recibió un tiro en la cabeza en el suburbio cuando un agente de tránsito que era seguido por un sicario se metió en su casa. Ambos murieron.

El fin de semana pasado tres muertes se registraron en una fiesta infantil luego de que dispararan contra una casa en el Guasmo. Un niño de 12 meses falleció.

Cifras

10
ataques masivos en canchas, parques o fiestas se han dado. Han resultado afectados niños.

236
muertes violentas se han registrado en la Zona 8, del 1 de enero al 9 de noviembre de 2019.

318
muertes violentas se han registrado en la Zona 8, del 1 de enero al 9 de noviembre de 2020. (I)