Ayer, 30 de septiembre, el Ministerio del Ambiente de Ecuador desvinculó a 398 trabajadores de varias áreas. El ente justificó la separación de los funcionarios debido a la fusión con la Secretaría del Agua dispuesta en marzo del 2020.

En un informe "técnico justificativo" al que tuvo acceso EL UNIVERSO se detalla que por reducción presupuestaria fueron desvinculados 201 trabajadores, 70 por "no cumplir el perfil", 42 por nota igual o inferior al 89.99%, 37 por duplicidad de funciones, 33 por "puesto adjetivo en oficina técnica" y 15 por "sobrevalorados".

"Con el estudio técnico se puede determinar que al aplicar el proceso de optimización, por efecto de la supresión de 398 puestos tendrá una nómina de 1858 servidores de grupo 51 con un costo de octubre a diciembre de 2020 por 6'918.491,84, lo cual generaría un ahorro por los meses de octubre, noviembre y diciembre del presente ejercicio fiscal de $1'260.454,46. Y para el ejercicio fiscal 2021 se tendrá un ahorro a nivel de masa salarial de $5'697.384,76", señala el documento.

El recorte causó malestar en varias organizaciones ambientales nacionales, ya que aducen que se está "desmantelando" al autoridad ambiental en Ecuador.

Tarsicio Granizo, director de WWF-Ecuador, rechazó los despidos y afirmó que el ministro de Ambiente, Paulo Proaño, debe explicar al país cómo se van a cuidar las áreas protegidas "sin guardaparques", controlar la contaminación sin personal o velar por la vida silvestre sin gente preparada.

"Ahora que se avecina una 'recuperación' económica que pretende pasar por encima de derechos laborales, sociales y de la naturaleza, era más que nunca imperativo contar con una autoridad ambiental fuerte. Con la desvinculación del personal y el desmantelamiento del MAE se vislumbra un panorama sombrío en el país, en donde diversos intereses económicos harán lo que sea para obtener ganancias a costa de la naturaleza", indicó Granizo en redes sociales.

Además, afirmó que es "chocante" escuchar al presidente Lenín Moreno hablar, en la cumbre de las Naciones Unidas, sobre biodiversidad y al mismo tiempo desvincular a 398 empleados cuyo rol era precisamente trabajar por esa biodiversidad. "No hay coherencia alguna entre el discurso y los hechos", dijo.

EL UNIVERSO conoció que, por ejemplo, Manabí se quedó sin "responsables de la vida silvestre". Además, Guayas se habría quedado "sin técnicos forestales". (I)