Fortalecer el sistema inmunológico se ha convertido en una de las mayores preocupaciones de los ecuatorianos ante el COVID-19. Para ello, algunos optaron por consumir productos naturales durante el confinamiento, como vitaminas, jarabes y gotas medicinales.

Uno de los tres negocios consultados por este Diario afirmó que aumentó hasta el 40% de ventas durante los 90 días. Los demás señalaron que mantienen su producción, aunque no detallaron cifras de ventas.

Dulcamare Ecuador es una de las compañías dedicadas a este segmento en el país y su mayor producción se vio reflejada en productos para mejorar el sistema respiratorio, fortalecer las defensas y aliviar dolores musculares.

Sidney Arcentales, dueño de Dulcamare, menciona que desde marzo pasado recibió clientes con diferentes dolencias e inclusive personas con síntomas de coronavirus.

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“Venía la gente con COVID-19, angustiados, algunos con dificultades para respirar, y le dábamos un extracto que se llama Amrita”, manifiesta.

Este producto y el gel Dulcagesik son los más ofertados, logrando que la microempresa registre en 90 días más de $180 000 en ventas, esto es, cerca de $2000 de ingresos por día con uno (Guayaquil) de sus seis locales en el país. Antes de la pandemia tenían ventas entre $500 y $ 1500 diarios.

Además, la microempresa logró exportar a 33 países, entre ellos, Estados Unidos, Honduras, México y Chile.

Nature Garden también registró un aumento de su facturación, según Marissa Valarezo, gerenta de Marketing.

“Ciertamente el aumento en nuestra facturación fue el resultado natural de que los ecuatorianos buscaban cómo protegerse del virus”, dice.

Su mayor oferta se concentró en propiedades para el sistema inmune como Inmunolive, Triple C Forte, Prolopis, Magnesiolive, entre otros.

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La empresa, con 21 años en el mercado y 30 locales a nivel nacional, exportó en el 2019 un millón de dólares. Tiene presencia en Panamá, Bolivia, Guatemala y San Salvador.

“Nuestro principal canal de comercialización son las cadenas de farmacias y autoservicios, así que nuestra oferta de productos siempre estuvo disponible en estos puntos de venta desde el día 1 de la pandemia”, asegura Valarezo.

En tanto, Herbalife Nutrition se mantuvo en sus ventas durante el confinamiento. Así lo asegura Xavier Andrade, gerente general: “En términos generales se puede decir que las ventas se mantuvieron, pues los distribuidores independientes ya cuentan con su base de clientes y consumidores, quienes garantizan el consumo del producto”.

Herbalife tiene presencia en más de 94 países y alcanzó ventas por $4900 millones en 2019. En Ecuador, con sus ocho locales, registró $38 millones.

La empresa (foto) oferta productos como batidos de proteína en polvo, suplementos vitamínicos y nutricionales, bebidas deportivas y energéticas y productos para el cuidado de la piel y cabello.

“Herbalife se adaptó muy rápido. Los centros de venta dejaron de dar atención al cliente, pero la misma nunca se vio afectada, pues desde antes ya manejábamos canales digitales como portales web mediante los cuales se pueden hacer compras en línea o el call center”, dice Andrade.

Variedad de especies en sus campos de cultivo

Diecisiete plantas medicinales en un vivero ubicado en Durán tiene Dulcamare Ecuador.
Allí se cultivan plantas como Kalanchoe gastonis-bonnieri (dulcamara), ginseng, chop suey, hotunia y cudami. Solo del Kalanchoe hay 10 000.

De ellas nacen productos como Dulcalipo, un gel elaborado de dulcamara, aloe vera, mentha odorata y panax ginseng.

Mientras, la empresa Nature Garden (foto) menciona que la mayoría de su materia prima es adquirida en comunidades agrícolas y otra parte es importada.

En tanto, Herbalife Nutrition tiene sus plantaciones de sábila en México, el té en China y la soya en Estados Unidos. Además, cuenta con un programa De la Semilla a la Mesa, para garantizar estándares de calidad de sus productos. (I)