El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, dijo que toma hidroxicloroquina como medida de prevención, al igual que su homólogo de EE.UU. Donald Trump, a pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado suspender su uso en pacientes con COVID-19.

La OMS anunció el lunes la suspensión de los ensayos clínicos con hidroxicloroquina en pacientes hospitalizados, tras la publicación de reportes que daban cuenta de una tasa de mortalidad superior a la estimada.

Al día siguiente, Bukele la recomendó a la población de su país, reportó CNN: “La gente que lo quiera usar puede usarlo como profilaxis”, declaró el presidente de El Salvador pero no especificó la dosis que él consume ni si el fármaco fue recetado por un médico.

Aunque el mandatario aseguró que el sistema público de salud acataría la recomendación de la OMS y que el protocolo médico ha sustituido la hidroxicloroquina por anticoagulantes y antiinflamatorios, su administración ha dejado en libertad a los médicos para que apliquen el medicamento si lo consideran necesario porque “cada médico conoce a su paciente y pueden seguirlo recetando”, insistió.

“Yo lo voy a seguir usando, la gente que lo quiera utilizar, lo puede hacer y solicitaría humildemente (a la OMS), porque somos un país pequeño, revisar ese protocolo“, dijo Bukele.

Bukele también aclaró que El Salvador invirtió 575 000 dólares para comprar dicha medicina y no 575 millones como él había dicho en cadena nacional de radio y television el 17 de mayo.

El presidente destacó que la hidroxicloroquina se usa para el tratamiento de muchas enfermedades como el lupus y la malaria. “Antes ese medicamento no estaba en el sistema público de salud y los enfermos debían comprarlo” y según el mandatario salvadoreño ahora hay “un stock grande” para usarlo en los pacientes que consulten en los hospitales de la red pública del país centroamericano.

Bukele dio esas declaraciones acompañado por Ronald Jhonson, embajador de EE.UU. en El Salvador, para oficializar la entrega de los primeros 250 respiradores mecánicos ofrecidos por Trump para la atención de pacientes por COVID-19.