Más de 200 inmigrantes venezolanos, entre los que constan niños y mujeres, por segundo día consecutivo continuaron este jueves asentados en el centro del Puente Internacional de Rumichaca, en la frontera con Colombia.

A la intemperie permanecen firmes en este lugar, donde los extranjeros han debido estirar sábanas o cobijas, amarrándolas entre las barandas y las maletas para protegerse del sol y el frío de la noche.

Sin embargo, después de las 20:00 del jueves, cansados e indignados porque no reciben una respuesta de la Cancillería de Colombia para que les permitan superar la frontera ecuatoriana-colombiana, intentaron ingresar a la fuerza por el viaducto binacional.

Un piquete de policías colombianos debió actuar para frenar el intento de los ciudadanos venezolanos que buscaban derribar las vallas de seguridad que están en la zona cero del ducto (mitad) y entrar violentamente al vecino país.

Ante los fuertes incidentes registrados, los efectivos policiales colombianos utilizaron bombas lacrimógenas para dispersar a los manifestantes, entre los que estaban mujeres con niños en brazos.

“Queremos que nos dejen entrar, estamos dispuestos a que nos realicen las pruebas de covid, efectuar la cuarentena y que la cooperación internacional nos brinde la posibilidad de alojarnos en uno de los seis albergues de Ipiales”, dijo Daniela Ramos, quien quiere llegar a Caracas.

Un oficial de la Policía de Nariño, quien pidió la reserva de nombre, indicó que no hay personas golpeadas, ni heridas. Estamos cumpliendo una disposición nacional sobre el cierre de fronteras, que no permite el ingreso de colombianos o extranjeros que estén en Ecuador, sostuvo.

Mientras que varias mujeres denunciaron que no están ingresando por pasos informales fronterizos porque sus coterráneos están siendo asaltados, les roban los equipajes. Por eso insisten en cruzar por el puente.(I)