A partir del 4 de mayo, Ecuador entrará en la etapa de distanciamiento social, y el uso de la bicicleta puede ser crucial para la movilidad de las personas.

El principal motivo es que es un medio de transporte que ayuda a evitar contagios, pues crea distanciamiento social. El transporte urbano es uno de los principales lugares de contagio de COVID-19 y, aunque su uso está restringido en el país, se dan casos de aglomeración a diario.

“Siempre que sea posible, considere andar en bicicleta o caminar: esto ayuda a mantener la distancia de seguridad y realizar ejercicio físico, que en estos días no hemos podido practicar debido al aumento del teletrabajo y a las restricciones a las actividades deportivas y de ocio", informó la OMS en una guía técnica que publicó este mes.

Varias ciudades del mundo como Bogotá, Milán, Nueva York y Berlín, han puesto en marcha planes de adaptación de sus vías, para dar más espacio a peatones, bicicletas y otros medios de transporte similares como scooters y patines.

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En Ecuador, Quito e Ibarra ya han comenzando la implementación de ciclovías emergentes, modificando proyectos que ya estaban en marcha en 2020. En Cuenca y Guayaquil están en la etapa de análisis.

Es importante recalcar que en Ecuador la bicicleta se puede usar solo como medio de transporte o para hacer entregas y no para actividades recreativas o deportivas durante la emergencia nacional por COVID-19.

La movilidad en Guayaquil

Josué Sánchez, vicealcalde de la ciudad, comentó a EL UNIVERSO que la Mesa de Movilidad Urbano Sostenible (MMUS) está trabajando en un plan para implementar vías emergentes para bicicletas en varias zonas de la urbe.

Añadió que, apenas el proyecto sea entregado, coordinará con la Dirección de Urbanismo y Ordenamiento Territorial (Dupot) y con los encargados en la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM) para que sea implementado lo más rápido posible.

Sánchez comentó que, como usuario de la bicicleta, cree que usarla ayuda a que no haya aglomeraciones en el transporte público. Añadió que este es un problema que se da a diario en la ciudad y que han pedido al consorcio de la Metrovía que solucionen el problema aumentando unidades o sino -advirtió- la Alcaldía pondrá buses en el carril derecho, en calles donde circulan unidades de este sistema de transporte masivo.

Alberto Hidalgo, Fundador del Colectivo Libre Actividad y miembro de la MMUS, explicó que enviaron un mapa preliminar a la Dupot, para que sea unificado con las rutas que involucran mercados y centros de salud de Guayaquil. El siguiente paso “es analizar la propuesta en conjunto para que las autoridades o la alcaldesa (Cynthia Viteri) lo aprueben”, añadió.

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Es el momento de hacernos escuchar como comunidad, escribe tu mensaje usando #LaBiciEsElCambio #CicloviasGuayaquil Construyamos juntos las ciclovías que necesita Guayaquil. Llena el formulario ¿Qué rutas estás usando como transporte? https://t.co/1aYbv7MK3q @CynthiaViteri6 pic.twitter.com/Ojjrpc51MM

Fernando Torres, director de Transportes Sostenibles de la Secretaría de Movilidad de Quito, cree que el uso de la bicicleta se va a masificar de forma global, porque es un transporte activo y sanitario en estos momentos. Él forma parte del equipo que hizo el plan de la capital y cree que Guayaquil es una ciudad con mucho potencial para tener una buena red de ciclovías: “Es plana y tiene un clima privilegiado (…) pero es muy importante la voluntad política. Si tienes un alcalde que diga ‘voy a cambiar esto porque se debe cambiar’, tomando en cuenta que (en el futuro) el transporte público va a colapsar y la contaminación que genera”.

El plan de ciclovías en Quito está en marcha

El pasado lunes 27 de abril, Quito empezó a ampliar su red de ciclovías por la emergencia de COVID-19. Guillermo Abad, secretario de Movilidad de la capital, comentó que es una modificación y unificación de planes previos. Junto a la Secretaría de Ambiente y la Agencia Nacional de Tránsito lo pusieron en marcha en tres semanas.

Para trazar las nuevas ciclovías consideraron: rutas que acojan usuarios desplazados del transporte público por la disminución de capacidad; rutas que conecten con mercados, hospitales, estaciones del Metro y del transporte público; rutas con conexiones entre barrios de la ciudad; que no tengan inclinaciones mayores al 5 %, para generar corredores pedaleables; y que se interconecten con el sistema de ciclovías actual y con los trazos que ya estaban planificados previamente.

Se generarán ejes transversales de conexión con el Paseo Dominical y otros longitudinales permanentes a lo largo de esa ruta.

Dependiendo del tamaño de las calles, habrá segregación física sólida, con bordillos y separadores de concreto; bolardos fijos abatibles, señalización vertical y horizontal; o solo pictogramas, pintura y señalización vertical.

Así lucen las ciclovías emergentes en la capital

También presentaron un plan a la empresa Metro y a la empresa Metropolitana de Pasajeros para la construcción de cicloparqueos.

Quito tiene aproximadamente 64 kilómetros de vías para bicicleta. El plan emergente de ciclovías emergentes sumará otros 62,7 kilómetros (incluidos ejes transversales). Torres dijo que, a inicios de junio, estudiarán la ampliación hacia los barrios periféricos.

Abad añadió que, para lograrlo, se trabajará con las operadoras que ofrecen el servicio de transporte desde los valles y otros barrios para que instalen en sus unidades dispositivos para portar bicicletas. “Entendemos que no toda la superficie del distrito ni todas las distancias son pedaleables”, indicó.

Con respecto a la difusión del plan, Abad explicó que se están elaborando estrategias comunicacionales (manuales y videos cortos) con énfasis en la seguridad vial y en la convivencia de todos los medios de transporte, dirigidas hacia conductores particulares, de transporte, peatones, ciclistas de todos los niveles y potenciales ciclistas.

Además, indicó que se han propuesto ideas para incentivar el uso de la bicicleta en el sector productivo, como “el de una disminución horaria (laboral) para los usuarios de modos de transporte activos, permisos especiales, bonificaciones y otros que puedan aportar los distintos sectores”.

El objetivo es que el plan de ciclovías de Quito permanezca activo luego de la emergencia, tras ser evaluado, pues esta es una oportunidad de “replantearse el esquema de movilidad a largo plazo, priorizando a los modos de transporte sostenibles sobre los motorizados”, dijo Abad.

Proyectos de ciclovías en Ibarra y Cuenca

En Cuenca se dio el primer paso incentivar el uso de la bicicleta como medio de transporte en el contexto de la pandemia de coronavirus. Luego de una reunión entre miembros de grupos de apoyo al ciclismo, han preparado un documento con posibles calles para crear las ciclovías y una lista de propuestas, entre las que destacan: nuevas rutas y cicloparqueos, incentivos para el uso de este transporte, asesoría a la ciudadanía, mejora del espacio público y potenciar la red de Bici Pública.

Según Pablo Osorio, asesor en movilidad sostenible, la Dirección de Gestión de Movilidad se comprometió a revisar el proyecto y generar una propuesta de movilidad con esta base.

En Ibarra, la Empresa Pública de Movilidad ha implementado ciclovías en el Barrio La Victoria y la calle Barahona Mera. Estas se suman a las que se habían hecho en el sector del Parque de la familia y otras calles en las que comparten vía con las rutas de automóviles. Este proyecto comenzó a inicios de este año en esa ciudad. (I)