Aproximadamente 720 animales silvestres de distintas especies ha recibido la Fundación Proyecto Sacha entre junio de 2018 hasta enero de 2020. La organización, ubicada al norte de Guayaquil, ha logrado rehabilitar a tigrillos, búhos, lechuzas, primates, entre otros.

Sin embargo, hay un grupo de animales que, por las condiciones en las que llegaron, no lograron sobrevivir. Además, hay un porcentaje de especímenes que no podrán ser devueltos a su hábitats debido a su apego y dependencia del hombre.

Nueve especies en 'peligro crítico de extinción', cinco 'casi amenazadas' y cuatro consideradas como 'en peligro' son parte del universo de animales atendidos por Proyecto Sacha.

Para los especímenes que no podrán ser reinsertados a su entorno natural, la organización está realizando una campaña de recolección de fondos a través de internet. La idea es construir un centro de paso y rehabilitación de fauna silvestre, dice Eliana Molineros, directora de la fundación.

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Decenas de primates han llegado a las instalaciones de Proyecto Sacha. Foto: Cortesía

La meta es recaudar $250 000: "Nos donarán el terreno para hacer el centro de rehabilitación este año. Ahora estamos buscando donantes para su implementación", dice Molineros.

Los ocelotes (tigrillos) son la especie de felino que más atienden los especialistas de la organización. Un ejemplo reciente es la tigrillo hembra que llegó a las instalaciones de Proyecto Sacha a finales de enero. El animal, que provenía de la localidad de Santa Rosa, Naranjal,presentaba un corte en el pecho.

Se presume que, junto a su madre, se acercó a las comunidades cercanas para comer gallinas debido a la escasez de sus presas naturales: "Pesa 280 gramos. Es el ocelote más chiquito que ha llegado. Todo sugiere que mataron a la madre", se lee en un post de la cuenta oficial de la organización en Facebook.

"Nos enfrentaremos a la posibilidad de que no sea rehabilitada, los centros del país están llenos de ocelotes que no pudieron ser rehabilitados y están condenados al cautiverio, hay muy pocos profesionales con el conocimiento y experiencia suficiente para hacerlo y los recursos que genera cada mes un animales de estos son altos".

Mutilados, quemados o golpeados, por lo general, llegan esta clase de felinos. Todas estos casos son consecuencia de la expansión de las actividades humanas.

Además, el mes pasado llegó una nutria en muy mal estado de salud. Los especialistas realizaron los exámenes correspondientes y confirmaron que estaba embarazada de dos crías. Luego de varios días, los expertos no pudieron salvarla.

"El trabajo que se realiza todos los días en estas especies es extenuante. Aún cuando fallecen siguen generando costos", dice Proyecto Sacha en sus redes sociales. (I)