En Zimbabwe, una mujer de 50 años creó su propio jardín hidropónico para cultivar sus propios alimentos para algunos restaurantes de la ciudad de Harare. Venesia Mukarati siempre fue apasionada a la jardinería y agricultura, pero por su trabajo de contadora no contaba con el tiempo suficiente para desarrollar esa pasión. Su proyecto desafía la dura sequía que pasa el país africano además de una crisis económica que ha dejado a muchas personas en escasez.

Fue hace dos años que Mukarati encontró en internet formas de cultivar vegetales en terrazas desarrolladas en su patio trasero. Para lograrlo, tuvo que importar un sistema hidropónico desde la Ciudad del Cabo en Sudáfrica a $900. Este aparato permite extraer nutrientes solubles del agua. La hidroponía es un método usado por la agricultura moderna para cultivar plantas usando los minerales del suelo; en este proceso las raíces reciben de forma equilibrada agua con nutrientes y elementos químicos esenciales para el desarrollo de las plantas. Esto facilitó a Venesia ya que no necesita de un suelo agrícola para plantar sus cultivos.

"Lo bueno de la hidroponía es que ahorra agua en un 90%", comentó Murakati, quién tiene su invernadero de 46 metros cuadrados donde el agua fluye por medio de tuberías construidas por ella misma. Su objetivo principal era conseguir alimentos frescos para alimentar a su familia ya que no contaban con muchos recursos y debido a la crisis económica los precios de los productos subían cada día. Después de un tiempo se dio cuenta que podía sacar provecho de su pasatiempo y crear una empresa rentable. Ahora ella gana más de $ 1000 al mes vendiendo verduras a restaurantes.

Al principio tenía 140 plantas y ahora produce más de 2600 tipos de alimentos entre lechuga, pepino, espinaca, entre otros. Uno de sus compradores Leslye Lang afirmó que las lechugas de Venesia son las mejores que se pueden conseguir en Zimbabwe. Murakati espera cuadruplicar su producción para el mes de junio en donde tiene pensado construir un invernadero de 2600 metros cuadrados en las afueras de Harere.

El sur de África es azotada por la peor sequía en más de un siglo, esto generó que casi 45 millones de personas sean asistidas por ayuda humanitaria. Según el Panel Internacional sobre Cambio Climático "las temperaturas de la región están subiendo al doble del promedio mundial, lo que estimula la necesidad de ideas innovadoras para poner comida en las mesas".

Harare en una ciudad que ha sido afectada por el envejecimiento de las tuberías creando una emergencia sanitaria en las aguas, además la escasez de dólares para importar productos químicos de saneamiento de agua agrava más el problema de la ciudad. (I)