Claudia Barona y Andrés Benavides fundaron la empresa Lifepack, en Colombia, con el objetivo de reducir el uso de utensilios de plástico desechables.

Con ese desafío crearon, hace tres años, recipientes y platos 100% biodegradables a través del procesamiento de cortezas vegetales (coronas de piña, las cáscaras de maíz y semillas) y que, además, son germinables. 

A diferencia de otros productos similares, estos utensilios pueden ser arrojados a la tierra sin contaminar y de ellos pueden crecer plantas.

Papelyco es el nombre de la línea de estos productos, los cuales contienen semillas en su interior y al ser desechados en la tierra y regados con agua germina una nueva planta.

Las fibras vegetales son recolectadas en los procesos agrícolas de los campesinos colombianos, a quienes les permiten la comercialización de estos productos que tenían como destino los vertederos de basura.

Además, los creadores de estos utensilios comentan que la idea era vender envases que generen vida, no solo en forma de plantas, sino también de trabajo, hasta el punto de que unas 190 mujeres fueron capacitadas para laborar en la empresa. (I)