En materia de control, el proyecto de reformas a la Ley de Comunicación del Gobierno, no solo cambia el nombre del Consejo de Regulación y Desarrollo de la Información y Comunicación a Consejo de Regulación, Desarrollo y Promoción de la Información y Comunicación, y redefine sus atribuciones, sino que agrega una sección innumerada de Autorregulación después del art. 91.

Según el artículo 66 del proyecto, los medios deben elaborar voluntariamente códigos de autorregulación de su operación total o parcial, “a través de la libre iniciativa”.

Estos manuales deben estar basados en cinco principios: compromiso con la verdad, apego a la transparencia, ejercicio de libertad de expresión y pensamiento, respeto a la confianza ciudadana y garantía de excelencia comunicacional.

Para Francisco Huerta Montalvo, subdirector de diario Expreso, no había necesidad de exigir estos códigos, porque los medios ya están regidos por normativas propias, y nacionales e internacionales. “Los medios siempre se han autorregulado por sus códigos de ética, por su correspondencia con lo que dice la Constitución…, y por lo que dicen los organismos internacionales sobre libertad de expresión”. Cita, por ejemplo, los códigos de la Sociedad Interamericana de Prensa y la Carta de Chapultepec.

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Asegura que en algo cambia el que el proyecto de ley elimine la Superintendencia de Comunicación y delegue la defensa de la ciudadanía a la Defensoría del Pueblo, pero que en el fondo seguiría existiendo control por parte del Estado.

Alfonso Espinosa de los Monteros, vicepresidente de Noticias de Ecuavisa, concuerda en que los medios siempre se han autorregulado, incluso antes de la actual Ley de Comunicación, porque de lo contrario, “el público no seguiría los programas”.

Dice que por la experiencia vivida durante el régimen del expresidente Rafael Correa, los medios no descuidarán el tema de la autorregulación. Sin embargo, no se opone a que en el proyecto de Moreno exija que los medios elaboren códigos respecto del autocontrol.

“La autorregulación en definitiva es una reflexión que el medio hace con respecto a su público y según eso qué tipo de publicación hacer, o programa; es preferible no tener estos organismos que se vuelven punitivos y que manejados políticamente pueden ser muy peligrosos como ocurrió con la Supercom”, manifiesta Espinosa.

Kléber Chica, director de radio Huancavilca, indica que los parámetros de los códigos de autorregulación siempre se han cumplido sin necesidad de exigencias. “El profesional que egresa de escuelas de Comunicación viene consciente de que hay que cumplir estas disposiciones, son parte de los principios del profesional”.

Proyecto de ley
Artículo innumerado. El proyecto justifica la autorregulación como un mecanismo de defensa al derecho universal a la comunicación, en beneficio del ciudadano, que promueve y protege la libertad editorial y la claridad de la información. El artículo 66 establece como mecanismos de autorregulación códigos deontológicos, de ética, de editores, estatutos de redacción, manuales de estilo; así como consejos de prensa, defensorías de audiencia, asociación de autocontrol, voluntarios de medios, entre otros. (I)