Visualmente es impactante. El tamaño de las maquinarias, campamentos y la tecnología utilizada impresiona. Hay cientos de obreros trabajando en diferentes frentes al mismo tiempo.

La empresa EcuaCorriente S.A. (ECSA) tiene planificado finalizar la infraestructura del proyecto minero Mirador, ubicado en la localidad de Tundayme, en Zamora Chinchipe, a finales de este año y comenzar con las pruebas de extracción de cobre a principios del 2019.

Se estima producir 344 mil toneladas anualmente de concentrado de cobre. El metal iría principalmente a China y un porcentaje se vendería a países como Chile y Perú.

Mirador será la primera mina industrial a cielo abierto que tendrá el país. El método utilizado para la extracción comenzará con la perforación y voladura de la mina.

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Luego se cargará y acarreará el material para triturarlo y reducirlo a partículas en un molino semiautógeno que muele las rocas para disminuir su tamaño y dejarlas aptas para el molino de bolas que merma aún más este material para entrar a la fase de flotación.

La fase de flotación permite separar el cobre y otros metales útiles a través de una mezcla de cal, agua y oxígeno. El concentrado de cobre obtenido ingresa al proceso de deshidratación y está listo para su venta. ECSA asegura que el agua que usará será reciclada, ya que no necesita líquido 100 % puro para extraer el metal.

El proceso de extracción no usaría químicos altamente tóxicos como el mercurio que es utilizado por mineros artesanales e ilegales, según lo planificado. Sin embargo, organizaciones ambientales sostienen que actualmente los afluentes cercanos a Mirador están contaminados con sedimentos.

William Uyaguari, presidente de la Comunidad Amazónica de Acción Social Cordillera del Cóndor Mirador (Cascomi), sostiene que ECSA realiza movimientos de tierra y descarga de desechos sin cuidados ambientales: “Nuestros ríos eran claros, ahora están turbios”.

Además, afirma que las obras para protección ambiental construidas por la minera no serían técnicas. “En las escombreras solo apilan rocas y compactan con tierra y las piscinas para relaves no prestan las debidas seguridades”, señala.

Esto es refutado por los representantes de ECSA, quienes afirman que todas las obras realizadas han sido construidas con altos estándares de calidad y que soportarían un terremoto de ocho grados de magnitud.

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El vicepresidente de la compañía, Shen Qihong, sostiene que las autoridades ambientales los controlan: “La Dirección de Ambiente de Zamora nos hace inspecciones quincenales, mensuales, las obras son técnicas”.

En estos controles el Ministerio del Ambiente observó varias obras y determinó la suspensión parcial de las mismas, el pasado 7 de marzo.

Qihong dice que las construcciones paralizadas solo son de “servicio”, es decir, sirven para levantar otras obras. “Estamos dialogando con las autoridades, hemos actualizado tres veces nuestro estudio de impacto ambiental”, señala.

También dice que si no se soluciona de forma rápida el impasse, los plazos para terminar el proyecto podrían afectarse. “Ya pasaron dos meses desde la suspensión y si no solucionamos, se afectará el funcionamiento y producción del proyecto”, insiste.

A pesar de estos problemas, la minera china decidió aprobar la ejecución de Mirador Norte, otro yacimiento de cobre que se encuentra en la misma zona del proyecto Mirador. Para 2020 estarían listos los diseños, así lo afirma el presidente de la compañía Hu Jiandong.

“Nuestra empresa accionista en China aprobó el plan de ejecución para Mirador Norte en marzo pasado”, asegura.

El ejecutivo indica que luego de terminar los estudios se tardarán un año para solicitar los permisos ambientales y en 2021 iniciarían con la explotación.

Además de los supuestos problemas ambientales, Uyaguari considera que la llegada de la minería a Tundayme no ha beneficiado a la población.

“Si bien han creado trabajo, solo son por meses, especialmente en las contratistas, en los empleos se gana poco y hay mucho extranjero”, dice.

Pero, Li Youzhong, director de Recursos Humanos de ECSA, sostiene que la empresa ha creado miles de fuentes de trabajo para la comunidad: “Hasta antes de la paralización teníamos cerca de 2.800 obreros de las comunidades y de todo el Ecuador incluido contratistas. Nuestras políticas son reguladas por el Ministerio del Trabajo”.

Sobre el número de extranjeros, afirma que la empresa respeta la normativa nacional que establece que por cada cuatro obreros ecuatorianos haya uno extranjero.

Además, Jun Zhu, gerente de Servicios Comunitarios de ECSA, asegura que también ayudan a comunidades de influencia de Mirador. Como la construcción de piscinas para criar tilapias en la población ETSA.

Domingo Ushap, líder de la comunidad shuar, dice que la presencia de la minera los ha beneficiado: “Producimos seis mil tilapias y la mayoría nos compra ECSA. Esperemos nos sigan ayudando”.

ECSA tiene claras todas sus responsabilidades y estamos concientes de que tenemos que respetar el medio ambiente. Mirador quedará como un jardín”.Hu Jiandongpresidente de ECSA

(I)