Desde ayer el acceso al puerto de Manta en marea baja es de 13 metros, convirtiéndolo en la terminal marítima del país de mayor calado, esto tras desalojar del fondo marino en un área de 35 hectáreas más de 1,5 millones de metros cúbicos de sedimentos.

Con la presencia del presidente Lenín Moreno, la draga que realizó en los últimos tres meses estos trabajos realizó su última actividad.

El desalojo de sedimentos –que no se realizaba en Manta desde hace 18 años– tuvo una inversión de cerca de $ 5 millones, costeados por la Terminal Portuaria de Manta (TPM), entidad creada por Agunsa tras ser la nueva delegataria del puerto de Manta, según confirmó Roberto Salazar, presidente de este organismo privado que maneja las áreas neurálgicas del puerto de Manta.

Tras este dragado al puerto podrán acceder buques tipos pospanamax, con esloras de entre 80 y 100 metros que puedan descargar entre 1.500 y 2.000 toneladas métricas.

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Sin embargo, recién en mayo se podría recibir este tipo de embarcación ya que si bien se está realizando el equipamiento, aún se realizan mejoras en los accesos a los muelles internacionales.

Moreno confirmó que ya está aprobado el crédito de $ 24,5 millones del Banco Mundial para la construcción de dos muelles y para la rehabilitación de los muelles de terminal pesquero.

Además dijo que para mediados de año estarían firmando los compromisos para construir la refinería de Manabí y que se valoran las ventajas de hacerlo por etapas o en una sola. Y se están “arreglando cuentas, de acuerdo a nuestras cuentas PDVSA todavía nos quedaría debiendo dinero”. (I)