Un proyecto de Metropolitan Touring que desde hace veintiocho años provee a estudiantes galapagueños de la oportunidad de conocer de una forma integral las islas ahora incorpora a los proveedores de servicios turísticos.
Desde hace 28 años, la Fundación Galápagos, de Metropolitan Touring, tiene a cargo el programa Educación a Bordo, que invita a jóvenes estudiantes de las islas a que se embarquen en los cruceros y conozcan el archipiélago más allá de la isla en la que viven.
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“La mayoría de los jóvenes galapagueños no conoce más que su isla”, dice Maggie Crespo, responsable del Área de Sostenibilidad. “Lo importante es que puedan sentirse parte de este ecosistema que involucra no solo uno, sino varios espacios icónicos que generan esa relación de orgullo, de sentido de pertenencia y de conservación”.
Educación a Bordo ha estado dirigido específicamente a los estudiantes de la comunidad local, que son seleccionados por la relación directa que tiene la agencia con las escuelas insulares. “Son nuestras aliadas con las que año a año vamos seleccionando a los mejores estudiantes para que puedan embarcarse en nuestros cruceros”.
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Hace tres años decidieron dar un giro al programa y pensar en los proveedores de servicios turísticos. “Pensamos que sería tan beneficioso que puedan entender esa cadena de valor, que puedan cerrar ese ciclo de relacionamiento con nosotros. Invitamos a Mercy Sancán; ella es nuestra proveedora de pesca, desde hace ya dos años; y, para ella, el momento de la cena en el que recibió la pesca fresca que ella misma nos provee fue un cambio de chip”. Explica que el proveedor ve el destino de su producto o servicio, que se familiariza con los estándares de calidad.
Lo que reciben es la misma experiencia turística de un huésped. “Dependiendo de la isla, los distintos aspectos geográficos, históricos, ecosistémicos de cada una. Estás a bordo con guías con alto nivel de conocimiento. Es una experiencia integral. Nuestros guías naturalistas certificados están a bordo”. Cada viaje puede tomar de cuatro a siete días.
Estos guías acompañan en el recorrido de los senderos volcánicos, en el avistamiento de las especies, y aportan el contexto natural, social y comunitario.
“En Santa Cruz hay una parte alta, donde viven jóvenes que no conocen ni siquiera la playa. Es una realidad verdaderamente sorprendente”.
Maggie Crespo
“Recién conversábamos con un guía naturalista que estuvo anteriormente con nosotros, y él había sido uno de los primeros chicos que se embarcaron en uno de nuestros cruceros. Estamos creando esa oportunidad de que jóvenes puedan proyectarse en labores a futuro: yo quiero ser un capitán o quiero ser capitana, quiero ser chef, quiero trabajar en una operación turística. Y eso pasó con él, que decía: ‘Yo estuve embarcado en Educación a Bordo con ustedes’”.
Pero también hay opciones para quienes están interesados en la investigación científica, lo que Crespo conoce como citizen science. “No tienes que ser un científico como tal, sino que a través de las herramientas en nuestras embarcaciones puedes tener ciertos retos de observación e interpretación”.
Por ejemplo, los exploradores pueden participar en proyectos como el de recolectar agua para un estudio pedido por una fundación científica en Galápagos. “Entonces, los huéspedes están pendientes de llegar a cierto nivel en donde toman las muestras de agua, y se vuelve un reto entender que estamos aportando desde la visión del ciudadano para algo mucho más grande”.
Crespo cree que el turismo sostenible en Ecuador se beneficiaría de mayor acceso para certificaciones, de capacitaciones y de la posibilidad de crear modelos de desarrollo locales y comunitarios. “Y el acceso al financiamiento, espacios de colaboración en donde podamos enriquecernos unos a otros con experiencias que puedan aportar valor a la comunidad. Nosotros lo vemos bastante con aliados: en el momento en que sumamos esfuerzos, aportamos valor”.
Recién se unieron a un proyecto de extracción de llantas de la isla Santa Cruz. “Sacamos 60.000 llantas; esto ha pasado durante cuatro años más o menos. Nos sentamos entre varios aliados turísticos y no turísticos a entender cuáles son las necesidades de la comunidad, del ecosistema, y juntos aportamos para ver el mejor modelo. En este caso, nuestra visión fue aportar con maquinaria y contenedores para extraer las llantas que estaban sin uso y no podían entrar en el proceso circular. Nos aliamos con Seginus (Sistema Ecuatoriano de Gestión Integral de Neumáticos Usados), que ya estaban involucrados a través de la Cámara de Industrias y Producción. Si colaboramos y cocreamos, hay grandes oportunidades para sumar esfuerzos. Hay grandes necesidades en la comunidad que a veces salen del camino obvio que uno espera del turismo”.
Y recomienda a los operadores turísticos la escucha activa para entender las necesidades de los ciudadanos locales. “La comunidad galapagueña quiere estar involucrada en la toma de decisiones”.
El paquete turístico en los cruceros de Metropolitan Touring incluye un porcentaje para que los jóvenes del archipiélago puedan navegar de manera gratuita. “En Santa Cruz hay una parte alta, donde viven jóvenes que no conocen ni siquiera la playa. Es una realidad verdaderamente sorprendente”. (I)