Los efectos del estrés además de manifestarse en el estado de ánimo, se reflejan en la piel. La ansiedad es la forma en que el cerebro reacciona al estrés; es una alarma natural que nos puede ayudar a prevenir otras reacciones nocivas para la salud.

Ansiedad nocturna: signos, causas y pautas para regular síntomas

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 260 millones de personas en el mundo tienen trastornos de ansiedad, lo que puede agravar problemas latentes o ya presentes en la salud; incluyendo nuestra piel. Pero, ¿por qué y qué ocurre?.

La piel, al tener ansiedad reiteradamente (estrés crónico), se altera. Esto es porque en el cuerpo existe mayor producción de cortisol, lo que reduce la producción de los aceites beneficiosos y en su defecto produce más sebo, se asegura en un estudio publicado en el portal de Mayo Clinic.

En periodos de tensión la piel se vuelve áspera y pueden ocurrir brotes de acné o manchas en la piel. Imagen: pexels.

En periodos de tensión la piel se vuelve áspera, más seca y se irrita fácilmente a causa de la déficit de lípidos para sellar la hidratación. Todo esto altera el pH de la piel, lo cual afecta el manto ácido y genera un ambiente inhóspito para los millones de microorganismos simbióticos que existen sobre la barrera cutánea y dentro de ella, es decir el microbioma.

Además aumenta la adrenalina que, a su vez, van a afectar a la producción de estrógenos y testosterona.

¿Cómo evitar que nuestra piel resulte afectada por el uso de mascarillas?

En un artículo, la doctora Lidia Díaz Méndez, directora de la Unidad de Medicina Estética del Instituto Europeo de Estética Avanzada, explica que entre los signos más visibles en la piel a causa de la ansiedad es el brote de acné, marcas en la piel, generalmente el cuello conocido como neuro dermatitis, granos aislados, urticaria de tipo psicogénico que provoca la necesidad de rascado, caída del cabello caspa/aumento de grasa/picores en el cuero cabelludo, sudoración excesiva, rubor o enrojecimiento de la piel, en ocasiones también hace que el cuerpo produzca radicales libres internos y es capaz de provocar también el empeoramiento de otras enfermedades ya existentes como psoriasis, herpes labial, dermatitis o eccemas.

La dermatitis atópica se ve, porque aparecen eccemas en la piel, que causan mucha picazón

Con respecto a la neuro dermatitis, también denominada liquen simple crónico, es una aflicción compleja aunque no contagiosa, ya que sus síntomas son molestosos para quien lo padece. Según recoge Mayo Clinic, se trata de manchas en la piel, generalmente el cuello, que incomodan porque dan la sensación de picazón exagerado, lo que al rascar puede generar llagas u otras lesiones cutáneas; también llega a alterar varios aspectos del día a día como el sueño, la función sexual y la calidad de vida en sí.

Tener estrés en la actualidad se ha convertido en un mal común, debido al estilo de vida, la presión de las nuevas modalidades de trabajo, la crisis sanitaria, económica y social, por ello es importante prestar atención a las señales que nos envía nuestro cuerpo y consultar con un especialista para un tratamiento a tiempo. (F)