Tom Leppard, también conocido como el hombre leopardo, que con sus tatuajes felinos ganó todo tipo de títulos y reconocimiento, murió a sus 80 años posterior de haber obtenido el récord Guinness por ser ‘el hombre más tatuado del mundo’ ya que el 99% de su piel estaba cubierta en tattoos.

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Nació en Woodbridge, Reino Unido el 14 de octubre de 1935. Su verdadero nombre era Tom Wooldridge y vivió en la milicia británica por casi 30 años. Después de su retiro, gastó casi 7 mil dólares para cubrir la mayoría de su cuerpo con manchas de leopardo, y así se mudó a un remoto rincón de la isla Skye, en Escocia, donde vivió sin luz por dos décadas, convirtiéndola así en un tipo de ‘atracción turística’.

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Leppard no era un hombre fácil de localizar, pese haber estado totalmente cubierto de tatuajes y ser fácilmente reconocible por esa característica. Medios internacionales sospechan que el haber estado tanto tiempo apegado a las normas y el llevar un estricto estilo de vida en la milicia lo llevaron a tomar tales trascendentales decisiones.

No me interesa el contacto con la sociedad. Ni siquiera tengo un teléfono móvil. La verdad es que no me preocupa lo que ocurre a mi alrededor, solo quiero vivir mi vida en tranquilidad.

– The Guardian, 2008.
Su vida se comenzó a tornar peligrosa con el tiempo. Foto: Internet

Por casualidad se encontró un día con un cartel publicitario con la imagen de un leopardo. Aquel momento le cambiaría la vida. Pero más cambios se avecinaron. Vivió como un ermitaño en una remota isla donde no tenía teléfono, se bañaba y tomaba agua de un río cercano, y viajaba en kayac a buscar alimentos una vez por semana.

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Las únicas partes de su cuerpo que no tenían tatuadas era el interior de sus orejas y la piel entre los dedos de los pies. A pesar de que cualquiera pensaría que tenía algún tipo de fascinación con los felinos, tampoco era cierto. Tom solo deseaba destacarse en algo y ganar dinero con eso. Eligió ese tipo de tatuajes porque parecerse a un leopardo era lo más sencillo para el tatuador.

Vivó durante 20 años en una isla de Skye, Escocia. Foto: Internet

Su forma de verse lo ayudó a financiar su vida en la aislada isla en la que decidió vivir. Era una forma fácil de obtener ingresos. “Obtendría un ingreso por ser el hombre más tatuado del mundo, y sería fotografiado para el Libro Guinness de los Récords, o presentado en la televisión”, afirmó Leppard al medio de Gran Bretaña.

Tenía una dentadura postiza de repuesto, con forma de colmillos, que había puesto en las fotos de publicidad. Pero era un mal necesario para complementar mi apoyo a los ingresos, o últimamente mi pensión. No es algo que disfruté.

No solo sus tatuajes, el sujeto tenía un diseño de color amarillo azafrán que cubría su cuerpo y varias manchas oscuras que simulaban ser el pelaje de un felino.

Se hizo reconocido después de ganar un Récord Guiness. Foto: Internet

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“En el Reino Unido a la gente se le ha lavado el cerebro pensando que una persona tatuada es sólo un criminal y eso es todo. Mis tatuajes no me han cambiado pero han cambiado la vista que la gente tiene de mí”, expresó Tom.

Años después decidió mudarse a un pueblo de Broadford para contar con mayores comodidades debido a su avanzada edad. Después se trasladó a un asilo de ancianos en la ciudad de Inverness, donde falleció el 12 de junio de 2016. (I)