Era una corona digna de un soberano y aquel día de júbilo la antigua capital del imperio inca se la obsequió a Simón Bolívar.
Publicidad
Los intentos monárquicos en América Latina no fueron raros.


Publicidad
Era una corona digna de un soberano y aquel día de júbilo la antigua capital del imperio inca se la obsequió a Simón Bolívar.