El invierno llegó y con ello no solo las lluvias y el clima extremo, sino también unos cuantos insectos que, en malos casos, atentan contra la salud y el bienestar de toda la familia.

Aunque no todos somos altamente “atractivos” para los mosquitos, el 20% de personas si, lo que produce que les piquen con más frecuencia que el resto.

La comunidad científica piensa que la genética puede ser la responsable hasta en un 85%, también influyen otras razones como los colores de la ropa (les atraen mas los colores oscuros), el grupo sanguíneo (la que mas les gusta es el grupo 0), la cantidad de dióxido de carbono (a mas exhalaciones de CO2 más picaduras), tu metabolismo (algunos compuestos químicos del sudor los atraen), bacterias en tu piel o el embarazo (las mujeres embarazadas reciben mas picotazos).

¿Qué soluciones existen?

La naturaleza en generosa y nos permite hallar en ella opciones que cumplen el mismo objetivo que los repelentes y, lo mejor de todo, sin ningún efecto secundario.

A pesar de que en el mercado actual podemos encontrar distintos repelentes y escoger el que más nos conviene, también vale conocer unos cuantos trucos que podrán sacarnos de apuros, y en ciertos casos, son más efectivos que soluciones químicas, según Ecovientos. Por ejemplo:

  • El olor del vinagre molesta a los mosquitos. Si se colocan recipientes con agua y vinagre en las ventanas éstos no entrarán.
  • Repelente natural herbal: mezclar 25 gotas de aceite de menta, 15 gotas de esencia de clavo, 5 gotas de esencia de limón y 2 cucharaditas de jabón desengrasante y usar la mezcla resultante como crema.

Trata las picaduras de mosquitos con una pomada casera de manzanilla y vaselina

  • Aceite de eucalipto: Coloca en un vaso 20 gotas de aceite esencial de eucalipto. También podemos mezclarlo con nuestro champú o con la crema hidratante y mantendrá alejados a los mosquitos de nuestra piel cuando estemos al aire libre.
Soledad Guamán, en una tienda de Los Vergeles, indicó que la venta de ramas de eucalipto ha aumentado en estos días. Foto: Andrés Bajaña
  • Manzanilla: Mezcla 250 gramos de flores de manzanilla y agua. Lava bien la manzanilla y frota en la piel. Repite cada dos horas.
  • Aceite de hierba de gato: Este aceite lo puedes comprar en farmacias o herbolarios. Según un estudio de la Universidad Pública de Iowa, esta hierba es 10 veces más efectiva que el repelente tóxico comercial más potente. (F)