<b>Por MSc. Martha Belén Ortiz Celi*</b>En medio de una pandemia, de un planeta contaminado, de un aumento de enfermedades, como el cáncer, el asma y las cardiopatías, la OMS aprovechará la celebración del Día Mundial de la Salud 2022 con el tema<b> </b>“<b>Nuestro planeta, nuestra salud</b>”,<b> el próximo 7 de abril</b>, cuya atención mundial está dirigida a la interconexión entre el planeta y nuestra salud.Necesitamos la atención de personas, las comunidades, los Gobiernos y las organizaciones de todo el mundo sobre las<b> medidas urgentes que se necesitan para mantener la salud de los seres humanos y del planeta, e incentivar un cambio para que las sociedades se preocupen del bienestar</b>.<b> </b>Además es un buen momento para compartir las medidas que están adoptando los Gobiernos para protegernos.A continuación mostramos algunas acciones, las cuales podemos aplicar a nivel personal para contribuir con esta iniciativa, sugeridas en el marco de la campaña 2022:La salud de nuestro planeta está en riesgo por una triple crisis que está interconectada con la salud de las personas: cambio climático, pérdida de biodiversidad y contaminación. <b>Proteger la salud de las personas requiere una acción transformadora en todos los sectores</b>,<b> </b>incluidos la energía, el transporte, la naturaleza, los sistemas alimentarios y las finanzas.En lo que respecta a animarnos a cuidar nuestra alimentación, si bien es cierto que ningún alimento por sí solo puede prevenir la aparición específica de cualquier tipo de enfermedad, sí existen algunos patrones alimentarios que pueden colaborarnos para fortalecer, por ejemplo, el sistema inmunológico,<b> y así ayudar a mantener el riesgo de padecer enfermedades lo más bajo posible</b>.<b>Es recomendable incorporar en el menú diario verduras de hoja verde, tomate, brócoli, coliflor, zapallo y legumbres</b> (granos), así como también el aceite de oliva extra virgen, nueces, chía y frutas frescas en su estado natural. Si son alimentos orgánicos, mucho mejor.Se debe <b>reducir la alimentación copiosa en grasas, carne animal, lácteos, quesos, manteca, harinas blancas</b>. El alcohol debe evitarse o consumirse con mucha moderación, esporádicamente, ya que su alto contenido calórico aumenta el riesgo de enfermedad.El sobrepeso y la obesidad también son factores de riesgo para la aparición de un conjunto de enfermedades crónicas, incluyendo tumores en las siguientes zonas: esófago y a nivel gástrico, páncreas, colorrectal, mamas (sobre todo en mujeres pre y posmenopáusicas), endometrio, riñones, hígado, vesícula biliar, ovarios y próstata.<b>Eso se debe a que el aumento del tejido adiposo induce cambios metabólicos</b>, como la resistencia a la insulina implicada en el desarrollo, división y crecimiento de las células tumorales. Por otro lado, juega un rol importante en la síntesis de estrógenos, promotores directos del desarrollo y crecimiento tumoral. Es decir que perder peso y mantenerlo de una manera saludable se considera como una medida de protección anticáncer.Varios estudios científicos sugieren que <b>la mejor dieta para nuestra salud es la dieta basada en plantas</b>. Eso significa la ingesta prioritaria de muchas frutas, verduras y legumbres, y poca o ninguna carne u otros productos animales. Además, naturalmente se consumen menos calorías, lo que ayuda a mantener un peso saludable.Es momento de proponernos el objetivo de probar nuevas recetas sin que la carne sea la protagonista de la semana, lo cual también ayuda al impacto medioambiental; asimismo, buscar recetas sin harinas, grasas hidrogenadas ni azúcar. Recuerden que <b>los pequeños cambios pueden tener una gran repercusión favorable en la salud</b>.En nuestros platos está la dirección de nuestra salud; por ende, nutrirse es un acto de amor propio y un compromiso con el planeta.<b>Ingredientes:</b><b>Procedimiento:</b><b>*MSc. Martha Belén Ortiz Celi, nutricionista clínica/chef en Gastronomía Nutricional. Miembro de la Asociación de Nutricionistas del Guayas</b><b>Contactos: @mbonutricion. Teléf. 098-460-6790</b>