La Organización Mundial de Salud (OMS) recomendó que se mantenga al recién nacido junto a su madre, desde el nacimiento hasta que pueda amamantarlo, y mantener el contacto piel con piel, incluso si hay sospechas o es confirmado que la mujer tiene coronavirus.

Esto luego de que en un estudio de la entidad se descubrió que 75% de personal médico impedía que las madres tengan contacto con sus hijos ante sospechas o casos confirmados de COVID. Incluso, cerca del 25% vetaba la lactancia materna, según información publicada por Naciones Unidas.

Esa separación es “muy preocupante”, alertó la OMS. El organismo explicó que eso aumenta el riesgo de muerte y complicaciones para toda la vida del bebé. Es vital el contacto entre el recién nacido y progenitores, sobre todo en caso de niños prematuros o con bajo peso.

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“La mayoría de los casos estudiados indican que los recién nacidos infectados con el virus que causa la COVID-19 no presentan síntomas o que estos son leves, y que el riesgo de muerte neonatal es bajo. De acuerdo con el nuevo análisis, el riesgo de que los recién nacidos se infectaran por el virus provocaría menos de 2.000 defunciones”, se indicó en la publicación.

Incluso, la directora sanitaria del Ministerio de Salud de Malawi y una de las autoras del informe, Queen Dube, aclaró que el riesgo de mortalidad infantil es mayor si se suspende el método de madre canguro (mantener al recién nacido en estrecho contacto con uno de los progenitores), que si el bebé se contagiara de COVID, incluso tomando en cuenta de que esta posibilidad es baja. (I)