Cada año en América Latina, Estados Unidos y Canadá más de 72 mil mujeres son diagnosticadas con cáncer de cuello uterino, así lo reveló la Universidad de Michigan en un estudio publicado en su página web.

y aunque la cifra parece un número pequeño, hay que considerar que existen 1,2 millones de mujeres que pueden desarrollar una condición pre cancerosa llamada displasia cervical. Padecimiento que si no se trata a tiempo puede transformarse en cáncer de cuello uterino.

En muchas ocasiones se nos hace difícil entender las razones por la cuál llegamos a padecer esta enfermedad. Existen tantas maneras de prevenir el cáncer uterino. Sin embargo, hay mucha desinformación o información errónea con respecto a lo que tiene que ver con este tipo de cáncer.

Cuáles son los síntomas del cáncer de esófago y por qué no debemos ignorarlos

Expertos de la Universidad de Michigan y ginecólogos obstétricos, revelan algunos mitos comunes acerca del cáncer de cuello uterino:

Publicidad

Mitos comunes sobre el cáncer de cuello uterino

No se puede prevenir

Falso: El cáncer uterino se desarrolla lentamente tras una infección persistente con VPH llamada displasia. Si es detectada en una etapa temprana, puede ser tratada efectivamente para prevenir el desarrollo del cáncer uterino.

Cuáles son los síntomas del cáncer de esófago y por qué no debemos ignorarlos

Las cepas oncogénicas del VPH no solo están relacionadas con el cáncer del cuello uterino –o con las mujeres— sino que también son causa de cáncer de laringe, anorrectal y de pene. Foto: Shutterstock

El cáncer uterino no aparece en la juventud

Verdad: La edad promedio de los pacientes que padecen cáncer uterino es de 48 años. Aunque no es común, mujeres pueden ser diagnosticadas con cáncer cuando tienen 20 años.

La vacuna contra el virus del papiloma es 100 % efectiva

Falso: Pues, una mujer vacunada solo reduce el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer 70 por ciento, lo que permite que exista la posibilidad de que haya otros tipos que no son cubiertos por la vacuna, por lo cual toda mujer debería someterse a sus chequeos respectivos, publica el portal Andina.

No necesito una prueba de Papanicolau

Falso: El primer Papanicolau de una mujer debe ser realizado cuando ella cumple 21 años o tres años después de que empieza a tener relaciones sexuales. Hay diferencias en las recomendaciones sobre la frecuencia de las pruebas de Papanicolau.

Publicidad

El examen pélvico es el mismo que el Papanicolau

Falso: Los dos son importantes para detectar problemas tempranamente, pero no son lo mismo. El papanicolau reúne células de la cérvix, que posteriormente son evaluadas en un laboratorio, mientras que, un examen de la pelvis, el medico realiza un examen de la cuello uterino y de otras partes de la anatomía de la mujer.

El cáncer cervical no tiene síntomas

Falso: Sangrar después de tener relaciones sexuales, sangrar después de los periodos menstruales o sangrar después de la menopausia pueden ser indicadores de cáncer cervical.

El cáncer cervical es letal

Falso: La supervivencia tras cáncer cervical detectado en etapa inicial es de un 92 por ciento. Entre más tarde es diagnosticado, más bajo es el índice de supervivencia.

(I)