Comenzar una vida saludable no conoce de edades y nunca es tarde para empezar, puesto que los cambios son notorios si hay constancia y, sobre todo, voluntad. Sin embargo, aunque la edad no es un factor para iniciar, sí influye en el plan de entrenamiento y rutinas: hay que aplicar los ejercicios según los años del individuo.

Cómo cuidar de tu salud a partir de los 40 años

El inconveniente con la edad, según Alejandro Lucía, investigador de la Universidad Europea, es que a partir de la cuarta década a las personas se les dificulta perder peso debido a sus costumbres sedentarias, además de que a esa edad se instauran enfermedades crónicas, como la obesidad, o las cardiovasculares, como la hipertensión, diabetes, falla cardiaca o antecedentes de infarto.

En el caso propio de las mujeres, se suman los niveles de estrógeno durante la premenopausia y la menopausia, lo que causa una sensibilidad de insulina. A estas se les aconseja realizarse una mamografía antes de los 40 para prevenir enfermedades.

Finalmente, los adultos mayores. Con el paso de los años, algunos adultos mayores van perdiendo la motricidad, tono muscular y densidad ósea, lo que causa dificultades para el movimiento del cuerpo.

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No se limite ni deje de moverse por temor. La actividad física y la rehabilitación son importantes para mantener un buen estilo de vida. Foto:

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Haciendo ejercicio, las personas tendrán resultados positivos en su organismo: quemarán grasa, se sentirán con vitalidad y las probabilidades de enfermarse disminuirán. Pero ¿qué ejercicios pueden hacer las personas a partir de los 40 años?

Recuerde que, antes de iniciar una rutina o nuevas modalidades en ejercicio, se debe consultar con un especialista o doctor de confianza.

Según el portal especializado CuidatePlus, los especialistas coinciden en que lo importante es hacer ejercicio y tener compromiso hacia él. “Es recomendable practicar 60 minutos de actividad física al día como mínimo. Muchas veces es mejor hacerlo en grupo, ya que así la persona está más motivada y se anima más a hacerlo que si está solo. Aunque lo más importante es practicar el deporte que a cada uno más le guste, con el que disfrute y no sienta que es una obligación. La actividad física tiene que ser un estilo de vida”, aclara Lucía, investigador de la Universidad Europea.

Cuando se llega a la edad de 40 años se suelen experimentar cambios en nuestro organismo. Estas son algunas actividades y ejercicios que puede realizar, según el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIH):

  • Las actividades de resistencia, o aeróbicas, aumentan la respiración y la frecuencia cardiaca. Algunos ejemplos son las caminatas o correr, bailar, nadar y andar en bicicleta. Sin embargo, recuerde que es imprescindible hacerse un reconocimiento médico, así como una prueba de esfuerzo para descartar cualquier patología.

Además, a la hora de ejercitarse hay que tener en cuenta aspectos como el calentamiento, la respiración, el peso, las repeticiones y la postura.

  • Los ejercicios de fuerza fortalecen los músculos y permiten recuperar la movilidad, además de ofrecer una mejor calidad de vida.

Esta rutina contiene movimientos sencillos que se pueden hacer con ropa cómoda en el parque o en la casa. A su vez, la persona puede levantar pesas o usar bandas elásticas para fortalecerse.

Imagen: pexels
  • Los ejercicios de equilibrio ayudan a prevenir caídas. Por ejemplo, estiramientos y sentadillas, que son un básico en cualquier rutina, y uno de los ejercicios que más nos pueden ayudar, especialmente si nuestra edad oscila entre los 40 y 50 años. A pesar de ser muy sencillo, es muy efectivo, ya que nos ayuda a trabajar el tren inferior con nuestro propio peso, al mismo tiempo que acelera nuestro ritmo cardiaco. (I)