En odontología no hay un especialista único para hacer un diagnóstico completo certero, sino que se apoya en otros expertos y en imágenes básicas, como las radiografías (periapical o panorámica), o más complejas, como las tomografías y el escáner intraoral (una copia 3D de la mordida y los tejidos blandos).

El especialista en rehabilitación oral y estética dental suele ser el que coordina el orden de los procedimientos; pero, además, dependiendo de la edad y de la necesidad, el paciente puede recibir atención de un odontopediatra, un especialista en periodoncia e implantes, en endodoncia (tratamientos de nervios y conductos dentales, dolor crónico o intenso) o en ortodoncia y ortopedia facial, el área de experticia de la doctora Mariángel Flores, de la clínica One Dental.

¿Cuáles son las afecciones más comunes? Muchas de las patologías de la boca son por infecciones bacterianas, virales y por hongos. “Lo que encontramos más comúnmente son infecciones, que pueden tener relación con el estado sistémico de un paciente”, dice el doctor Iván Bedoya, especialista en periodoncia e implantes dentales.

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La edad es un factor importante. Los niños y adolescentes tienen propensión a las caries, mientras que en los adultos se ven gingivitis (inflamación de las encías) y periodontitis bacterianas. “Todos tenemos bacterias en la boca; es normal. El problema es que se acumulen o haya un desequilibrio, y se llegue a tener caries dental, que puede ir de algo muy superficial a la muerte del nervio, en la parte más interna del diente”, explica Bedoya. Si esas infecciones no se tratan a tiempo, pueden llegar al hueso de los maxilares. Una gingivitis no tratada, en cambio, puede progresar hasta una periodontitis, en que las bacterias avanzan a planos más profundos de las encías.

Los senos maxilares pueden infectarse cuando hay problemas en las raíces de los molares superiores. Foto: Shutterstock

Es posible, además, desarrollar una sinusitis a partir de una enfermedad dental. “Los senos maxilares son cavidades huecas, que están para que los huesos del cráneo sean un poquito más leves”, señala el doctor Bedoya. “Están en comunicación con el sistema respiratorio y también con las raíces de los molares, ubicadas en el sector posterior del maxilar”. Una infección en el primer, segundo o tercer molar del lado superior izquierdo o superior derecho puede tener como consecuencia una sinusitis.

“Es muy común que los pacientes acudan al otorrinolaringólogo, lo cual es adecuado: este médico buscará el inicio de la infección, que puede ser por algún tipo de alergia, rinitis, por una causa dental. En este caso, hay que tratar primero el problema de la dentadura. Una tomografía permitirá ver la posición exacta de las raíces de los molares.

Rehabilitando una sonrisa

Este procedimiento puede ir desde algo sencillo, como una restauración de resina, hasta una restauración compleja de toda la boca, prótesis, puentes, coronas o implantes. Se encarga de la funcionalidad y también de la estética. Diferentes especialidades pueden ser necesarias para restaurar las partes blandas de la boca y la dentadura.

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Si la funcionalidad no es adecuada, el tratamiento está condenado, sin importar los resultados estéticos, y va a fracasar en un cierto tiempo. Es algo que procuramos cuidar”, dice la doctora Flores. “Mucha gente busca un diseño de sonrisa, pero el experto en alta estética dental cuidará primero que la función sea la correcta”. Podrían remitirlo a ortodoncia, para que los dientes estén en la posición adecuada y la mordida sea estable; y, una vez que eso suceda, será posible volver al diseño de sonrisa.

¿Cuánto tiempo podría tomar el diseño de sonrisa? De 15 a 20 días o menos, dice Flores. El tratamiento se prolonga cuando la persona necesita pasar por otra especialidad antes, porque le faltan piezas dentales o porque tiene apiñamiento de dientes o grandes espacios.

La maloclusión o problema de mordida debe ser resuelto antes de realizar un rediseño de sonrisa. Foto: Shutterstock

“El diseño de la sonrisa depende mucho de cada caso. Nosotros manejamos la estética blanca (los dientes) y la estética roja (la encía)”, indica Bedoya. “Si se trata solo la estética blanca, puede resolverse en una semana; pero si dependemos de otro tipo de tratamientos, será distinto para cada paciente”.

En cuanto a la edad apropiada para acceder a un diseño de sonrisa, puede haber discrepancias; pero, en general, se considera que adolescentes y adultos jóvenes ya pueden necesitar este tratamiento. Es importante preservar las piezas dentales naturales y ser lo menos invasivo posible, usando carillas permanentes o de porcelana, dice la doctora Flores, especialmente en jóvenes. Y no hay límite para los adultos. “Depende de la disposición del paciente y de los profesionales, que estén capacitados y tengan pasión por atender a las personas mayores. Tenemos experiencia con pacientes de la tercera edad que se han realizado procedimientos, rehabilitadores y estéticos, y han salido muy contentos y satisfechos con los resultados”.

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Enfermedades relacionadas con el deterioro dental

Es frecuente observar erosión dental en quienes sufren de gastritis o reflujo gastroesofágico. “El reflujo crea un pH muy ácido en la boca. Los pacientes con problemas de bulimia o anorexia tienen desgaste dental por el ácido que produce el vómito”, enumera el doctor Bedoya.

En otras condiciones, el sistema inmunitario se desequilibra y afecta directamente la boca: personas que han estado intubadas por largo tiempo, por ejemplo, pues las bacterias proliferan en estas circunstancias y provocan inflamación de las encías, pérdida del hueso, movilidad de las piezas, caries… “También podemos relacionarlo con el cáncer, pues la quimioterapia y radioterapia tienen repercusiones en la boca, producen sequedad (xerostomía)”, dice el especialista. Aquellos que reciben estas terapias necesitan estar acompañados por el odontólogo, para evitar estos problemas.

“Cualquier enfermedad crónica que afecta al sistema inmunológico o a otros sistemas va a reflejarse en la salud oral. Cuando estamos en desequilibrio, se verán afectadas las estructuras de la boca”, añade Flores.

Y una pobre salud dental puede también incidir en otras condiciones. Un análisis de 47 estudios publicado en el Jornal de la Sociedad Americana de Geriatría indica que la enfermedad de las encías, la pérdida de hueso y la pérdida de dientes están asociadas con un 23 % de más alto riesgo de sufrir deterioro cognitivo, y 21 % de más alto riesgo de demencia.

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“Nuestros descubrimientos enfatizan la importancia de monitorear y manejar la salud periodontal en el contexto de la prevención de las demencias”, aunque todavía hace falta más investigación para encontrar medidas claras para identificar a las personas más expuestas, y las maneras más eficaces de prevenir el deterioro cognitivo”, escribieron los autores, que presentaron su trabajo en la Conferencia 2020 de la Asociación Internacional para el Alzhéimer. (I)