Las extensiones de pestañas, aplicadas con un pegamento semipermanente, son muy populares. Los oftalmólogos dicen que este procedimiento es seguro, siempre y cuando lo haga un esteticista profesional y el cliente tome sus precauciones.

Hay tres tipos de extensiones para las pestañas. Sintéticas, de seda y de mink (también son sintéticas, el nombre se refiere al aspecto). Vienen en variedad de tamaños y formas. Generalmente, un técnico las aplica en un salón de belleza. El proceso se hace con pinzas y puede tomar hasta dos horas, con los ojos cerrados durante ese tiempo.

¿Qué significa semipermanente? Que las pestañas falsas resistirán de tres a cuatro semanas, antes de caer junto con las pestañas naturales en el proceso normal.

La Academia Americana de Oftalmología (AAO) recalca que busque a un esteticista experimentado, en un lugar con las debidas medidas sanitarias y con químicos seguros para la piel.

La doctora Rebecca J. Taylor, vocera de la AAO, explica que de lo contrario puede haber trauma o infecciones en el párpado o en el ojo, así como reacciones alérgicas a la goma, y pérdida temporal o de larga duración de las pestañas naturales.

En el pasado, el pegamento solía tener el compuesto formaldehído, que puede causar dolor, comezón, enrojecimiento e hinchazón del ojo. Cabe indicar que las pestañas y la goma no están reguladas por organismos como la FDA, así que esté atento a cualquier reacción.

Observe cómo trabaja el esteticista. Frotar, arrancar o estirar las pestañas naturales puede causar daño permanente al folículo. Si alguna de las fibras llegara a quedar pegada bajo el párpado, sepa que la única manera de quitarla no es arrancándola, sino que debe ir al oftalmólogo para que la retire con una operación sencilla. (I)