Vivir un cuadro de COVID-19 es muy distinto entre grupos familiares y comunidades ya que cada persona puede presentar distinta sintomatología y hasta tiempo de recuperación.

En algunos casos, la enfermedad se presenta de una forma leve y hasta imperceptible, en otros con síntomas moderados y en otro porcentaje con gravedad que deriva una hospitalización. Se ha indicado que una persona ha superado la enfermedad cuando hayan pasado al menos 10 días desde la primera manifestación, haber estado 24 horas sin fiebre y sin tomar medicamentos para reducirla y si los síntomas mejoran.

Generalmente los síntomas desaparecen en algunas semanas, aunque se pueden registrar casos de personas que mantienen secuelas hasta por varios meses. Algunas de las manifestaciones que se han reportado persistencia son la fatiga y dificultad de respirar.

La tos también es otro de los síntomas que pueden tardar en desaparecer, ya se ha registrado varios casos de persistencia por varios meses. Si bien la pérdida de olfato y del gusto es uno de los síntomas de la enfermedad, también puede convertirse en una secuela que altera la vida del paciente.

Se ha aconsejado realizar exámenes de sangre tras recibir el alta así como también una radiografía de tórax, todo esto bajo supervisión médica.

Tras haber superado el COVID-19, ¿puedo volver a adquirir la enfermedad?

Al ser el COVID-19 aún una enfermedad nueva, los especialistas aún no determinan con certeza la duración de la inmunidad tras haber superado un cuadro clínico, sin embargo, estudios preliminares señalan que al menos seis meses podría durar esta, aunque igual a los síntomas esto dependerá de cada persona ya que algunos no generan anticuerpos.

Con la aparición de nuevas variantes que han tenido mutaciones en la proteína espiga, para el ingreso del virus en la célula, se han vuelto cada vez más recurrente las reinfecciones, fenómeno que tampoco se ha estudiado completamente. En algunos casos se ha observado que esto deriva en un cuadro más leve que la primera infección.

La mejor forma de evitar volver a contagiarse o de adquirir el virus pese a estar vacunado es mantener las medidas de bioseguridad como son el uso de las mascarillas, distancia física y el lavado de manos. La evidencia ha demostrado que la principal vía de contagio del SARS-CoV-2 es el efecto aerosol que se da al momento de hablar, toser, estornudar, en otros.

Debe recordar que las vacunas aún no están diseñadas para prevenir el contagio sino que evitan que se desarrollen síntomas graves y muertes derivadas por la enfermedad. (I)