Si se siguen unas cuantas reglas básicas, se puede comer de forma saludable y consciente y seguir siendo productivo en el trabajo:

  1. Comenzar siendo consciente desde el principio: Realizar a primera hora del día un chequeo del hambre ayuda. En lugar de tomar siempre el mismo desayuno con el piloto automático puesto, se puede adaptar esta primera comida del día al hambre que la persona sienta. Y aunque se teletrabaje y uno esté pegado al escritorio de su casa, tiene que hacer el esfuerzo y tomarse un tiempo para desayunar de forma consciente y no llevarse el bol de cereales delante de la pantalla y seguir trabajando entre cucharadas.
  2. Beber agua suficiente: Si uno tiende a olvidar beber cuando está trabajando, conviene colocar una jarra con 1,5 litros de agua o té sin azúcar en un lugar visible del escritorio. Si eso no es suficiente, se puede recurrir a la ayuda de una aplicación o de una señal en el ordenador que salte como alarma y recuerde que hay que beber con regularidad. Otro truco: Según el Instituto de Salud en el Trabajo (IFBG, según sus siglas en alemán), los vasos grandes pueden llevar inconscientemente a que se beba más. Además, ingerir alimentos como el tomate o el pepino es beneficioso porque aparte de contener mucha agua, también aportan vitaminas.
  3. Escoger los bocados adecuados: No hay necesidad de negarse a sí mismo pequeños aperitivos entre comidas, pero escoja bien. Las nueces y las almendras, por ejemplo, aumentan el rendimiento.

En esta época del año, el calor es otra de las grandes dificultades para trabajar con comodidad sin que la temperatura de la habitación lo distraiga de sus tareas o lo ponga de mal humor durante su jornada. Aquí algunos consejos:

Un poco de aire fresco: el teletrabajo en estos meses puede ser bien caluroso y afectar su productividad. Foto: Karl-Josef Hildenbrand

Apague la tecnología superflua. Cuando se trabaja en casa hay que prestar especial atención a los aparatos electrónicos, ya que también irradian calor. Por lo tanto, conviene mantener apagados los dispositivos digitales que no se vayan a utilizar.

Por la mañana temprano se debe ventilar la habitación y luego, si se puede, oscurecerla, preferiblemente con una persiana. Esto mantiene la habitación más fresca durante más tiempo y hace que el trabajo sea más agradable.

Ajuste correctamente los equipos de aire acondicionado. Los aires acondicionados también pueden ayudar a enfriar una habitación. Sin embargo, es importante que el flujo de aire nunca se dirija a una persona sino al techo. De lo contrario, existe el riesgo de estar expuesto a una corriente de aire que puede tener consecuencias desagradables como un dolor de garganta, por ejemplo.