Un estudio australiano determinó que hacer ejercicio durante las primeras horas de la noche aumenta el metabolismo y facilita el control de los niveles de azúcar en la sangre.

Los expertos dirigidos por la Universidad Católica Australiana estudiaron la salud metabólica de 24 hombres inactivos que estaban en riesgo de padecer diabetes tipo 2 y recibieron una dieta alta en grasas.

Se observó que tanto el ejercicio matutino como el vespertino mejoraban la aptitud cardiorrespiratoria, pero solo los entrenamientos al final del día redujeron los niveles de glucosa durante la noche.

Trine Moholdt, investigadora líder del estudio que fue publicado en la revista Diabetología, indicó que los hallazgos son de particular importancia para los diabéticos, que suelen tener problemas de regulación de la glucosa.

“Descubrimos que hacer ejercicio por la mañana o por la noche inducía mejoras similares en la aptitud cardiorrespiratoria, pero el control glucémico nocturno solo mejoró en el grupo de ejercicio por la noche”, dijo la experta. “El grupo que hacía ejercicio temprano en la noche tenía concentraciones de glucosa nocturna más bajas”, agregó al Daily Mail.

Moholdt detalló que estos puntos son importantes, porque una de las situaciones que experimentan las personas con diabetes tipo 2 son los picos nocturnos de glucosa. “Nuestro estudio pudo demostrar que podíamos aplanar esos picos nocturnos y ese es un hallazgo realmente importante porque no solo las concentraciones de glucosa durante la noche eran más bajas, el colesterol también lo era”.

No obstante, la especialista consideró que si bien el ejercicio nocturno puede ser más beneficioso para las personas con metabolismo alterado, es “vital señalar que es mucho más importante que sigas haciendo ejercicio que a qué hora del día lo estás haciendo”. (I)