La glucosa es el azúcar principal que se encuentra en la sangre, por lo que también es llamada azúcar en la sangre. Se obtiene de los alimentos que se consumen de forma regular, como pan, frutas, vegetales o productos lácteos. Esta sustancia es la principal fuente de energía en el ser humano, ya que la sangre lleva la glucosa a las células para ser usada como tal.

En todo caso, hay que tomar en cuenta que los niveles altos de glucosa en la sangre, o hiperglucemia, pueden ser un signo de diabetes, enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce suficiente insulina —hormona que regula el azúcar en la sangre— o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce.

Por el contrario, los niveles bajos de glucosa en la sangre, o hipoglucemia, también pueden provocar problemas médicos serios, como daño cerebral, si no se tratan.

  • Síntomas comunes de niveles altos de glucosa en la sangre: sed, orinar con más frecuencia, visión borrosa, cansancio, heridas que cicatrizan lentamente.
  • Síntomas comunes de niveles bajos de glucosa en la sangre: ansiedad, sudor, temblores, hambre, confusión.

Un nivel de glucosa sanguínea en ayunas por debajo de 100 miligramos por decilitro (mg/dl) se considera normal.

En tanto que un nivel de glucosa sanguínea en ayunas entre 100 y 125 mg/dl se considera prediabetes. Este resultado se denomina a veces glucosa en ayunas alterada. Mientras que un nivel de glucosa sanguínea en ayunas de 126 mg/dl o superior indica diabetes tipo 2. (I)

Fuentes: Mayo Clinic | NIH | OPS