Durante muchos años, los enfermos de diabetes le huían al consumo de la remolacha por ser una de las verduras con alto contenido de azúcar, pero las investigaciones científicas han permitido conocer que contrariamente a esa creencia popular, tiene un gran beneficio para la salud, sobre todo en temas de hipertensión, salud del corazón y la misma diabetes.

Además, las remolachas han sido usadas para propósitos medicinales, principalmente para desórdenes del hígado ya que estimulan los procesos de desintoxicación del hígado.

Los efectos en tu salud cuando tomas jugos verdes todos los días

Podemos encontrar remolacha en diferentes variedades, entre las que destacan la remolacha blanca y la remolacha roja. Si bien ambas son muy consumidas, de las cuales se pueden aprovechar tanto la raíz como las hojas, la remolacha roja es la que encontramos normalmente para consumo cotidiano, y la blanca suele ir destinada a la producción de azúcar o alimentación de ganado.

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La remolacha cuenta con una variedad de propiedades: es una excelente fuente de ácido fólico, así como de vitamina C y potasio. Concretamente 100 g cubren la tercera parte de las necesidades diarias de ácido fólico de un adulto, la sexta de las de vitamina C y el 8% de las de potasio y magnesio. También contiene una cantidad apreciable de fósforo y apenas aporta calorías, según destaca el sitio web de nutrición Alimmenta. Otros nutrientes que se encuentran en cantidades no desdeñables son las vitaminas B1, B2, B3 y B6, y los minerales hierro y yodo. Todos los nutrientes, especialmente el hierro, se asimilan mejor cuando la remolacha se toma en forma de jugo.

Se ha comprobado científicamente que el jugo de remolacha ha sido eficaz (para la resistencia) porque reduce el gasto de energía de los músculos. Los científicos conjeturan que un aumento en el organismo del óxido nítrico -un derivado del nitrato- reduce el consumo de oxígeno cuando se hace ejercicio.

¿Cuáles son sus beneficios?

Muchas enfermedades pueden mitigarse por el consumo de remolacha, sin embargo, se ha de insistir en que la remolacha no cura nada por sí misma, sino que ayuda a la prevención como un alimento saludable en la dieta.

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  1. Según investigadores del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, servicios de investigación agrícola, la remolacha es una excelente fuente de nitratos, los cuales al ser consumidos son convertidos a nitritos y en un gas llamado óxido nítrico. Ambos componentes ayudan a ampliar las arterias y a bajar la presión arterial.
  2. La betanina es el pigmento rojo que da color a la remolacha y se trata de un flavonoide con potente agente anticancerígeno. Se ha demostrado que la ingestión de esta planta inhibe la aparición o el crecimiento de tumores cancerígenos, tal como constató el doctor húngaro Alexander Frerenegi en sus experimentos llevados a cabo en animales y personas.
  3. Se ha visto que las personas asmáticas se benefician de una dieta rica en vitamina C, en la que es rica la remolacha. Para que tenga una mayor efectividad preventiva, se debe consumir la remolacha cruda, bien rallada en las ensaladas, o bien haciendo un saludable jugo.
  4. Las personas que sufren de diabetes pueden satisfacer sus antojos dulces al agregar un poco de remolacha en sus dietas. Al ser un vegetal con bajo índice glicémico (lo que significa que libera azúcar lentamente en la sangre), ayuda a mantener tus niveles de azúcar en la sangre bajos mientras que satisface tu antojo de azúcar. Además, este vegetal es bajo en calorías y libre de grasas, haciéndolo el vegetal perfecto para los diabéticos.
  5. La remolacha contiene mucho hierro. El hierro ayuda en la formación de hemaglutinina, la cual es una parte de la sangre que ayuda a transportar oxígeno y nutrientes a varias partes del cuerpo. Es el contenido en hierro y no el color lo que ayuda a tratar la anemia.

La remolacha se aconseja consumirla en crudo, o si se desea cocida, que esta cocción sea por un corto tiempo. Se debe tener cuidado al manipular esta hortaliza, ya que las abolladuras y exposición prolongada al calor harán que pierda sus propiedades. Lavarla perfectamente es importante, así como, al cocerla, dejarla con un poco de raíz. Además, se aconseja prepararla con guantes cuando se use, ya que debido a sus pigmentos puede llegar a manchar ropa o utensilios. (F)