Si está embarazada, durante las primeras semanas probablemente no verá cambios; pero, pasado el primer trimestre, empezará a subir de peso. Esto es normal siempre que no sea mayor a una libra por semana en un embarazo simple (un solo bebé).

¿Debe modificar su dieta? En términos generales, solo debe hacerlo si antes del embarazo usted no seguía una dieta equilibrada, indica el doctor Benny Esquenazi, miembro del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG).

Prefiera las grasas de origen natural a las procesadas para evitar síntomas como las náuseas.

“Debe ser, aproximadamente, de 2.000 a 2.200 calorías por día, e incluir los típicos nutrientes de cualquier dieta normal: carbohidratos de origen natural, que tienen fibra más abundante y permiten un metabolismo más apropiado”, dice el médico.

Por otro lado, no consuma ningún producto de origen animal que no esté adecuadamente cocido. El pescado está limitado a doce onzas por semana, y preferiblemente coma pescados pequeños, recomienda el doctor Esquenazi, pues otros peces, como el atún, poseen una cantidad de mercurio que puede llegar a ser tóxico para la embarazada. “Y los lácteos deben ser debidamente pasteurizados”.

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La Universidad Johns Hopkins aconseja mantener al mínimo los dulces y grasas de alimentos procesados, pues una dieta saludable y equilibrada puede ayudarla a reducir algunos de los síntomas del embarazo, como la náusea y el estreñimiento.

Los pescados pequeños están recomendados durante esta etapa. Foto: Shutterstock

La cantidad de líquidos también es importante. Beba varios vasos de agua cada día, además de jugos y sopas. Restrinja la cantidad de bebidas con cafeína y endulzantes artificiales. Y evite todas las formas de alcohol.

En cuanto a “comer por dos”, esta creencia popular es peligrosa, explica la ACOG, e invita a pensar en comer “el doble de saludable”, desplazando las golosinas y comiendo frutas, vegetales y proteínas de calidad en su lugar.

Cuando hay un solo feto, usted necesita unas 340 calorías extras por día, empezando en el segundo trimestre, y aumentando un poco en el tercer trimestre. Esa cantidad no es una comida adicional, sino que equivale a un vaso de leche descremada y medio sándwich.

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Las mujeres que tienen gemelos, añade la ACOG, deberían consumir hasta 600 calorías extras por día; y en el caso de los trillizos, se eleva a 900 calorías diarias.

Todas estas recomendaciones deben ser acompañadas de ejercicio moderado y regular, finaliza el doctor Esquenazi, “y no más de 150 minutos por semana”. (I)