El colágeno es una proteína presente en los animales, sobre todo en los mamíferos. Para que nuestro organismo sea capaz de asimilarlo y aportar elasticidad tanto a las estructuras óseas, articulaciones, tendones como a la propia piel, sus moléculas deben descomponerse. Para incorporar colágeno es imprescindible mantener una alimentación rica en él, pero además puedes complementar con la ayuda de algunos suplementos que son de gran ayuda para mejorar la salud de las articulaciones y otros tejidos.

A partir de los 25 años la producción de colágeno va disminuyendo, por lo que el organismo necesita consumirlo.

Estos son los alimentos que podrías consumir:

Pescado azul

Además de ser un alimento bueno para tu salud cardiovascular, incluir dos días a la semana un plato de sardinas o un filete de salmón te ayudará también al cuidado de tu piel y tus huesos. Gracias a su alto contenido en ácidos grasos omega 3 previene la oxidación celular y actúa como un potente antiinflamatorio. Según diversas fuentes, incluir dos piezas de pescado azul al menú semanal es más que suficiente para disponer de la cantidad adecuada de colágeno en el organismo.

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Huevos

Son ricos en aminoácidos y, por tanto, estimulan la producción de colágeno. Dentro de este grupo, los huevos ocupan un puesto privilegiado, al contribuir también en la formación de tejido muscular, prevenir la degeneración ocular en la vejez y reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiacas y accidentes cerebrovasculares. Para aprovechar estos y otros beneficios, basta con incluir dos huevos a la dieta semanal.

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Cebolla

Además de aportar sabor y aroma a nuestros platos, la cebolla aumenta la producción de colágeno. ¿El motivo? Es rica en azufre, un mineral que interviene directamente en la formación de dicha sustancia. Por esta razón, otros alimentos como el ajo o el apio son igual de adecuados si el objetivo es seguir una dieta antienvejecimiento. Igualmente, la cebolla ayuda a mejorar la circulación sanguínea, previene la fermentación intestinal y la presencia de parásitos y hongos, reduce el nivel de azúcar en sangre y es muy eficaz frente a problemas respiratorios, como resfriados o bronquitis.

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Frutos rojos

Si tu objetivo es aumentar la cantidad de colágeno que circula por el cuerpo, deberías incorporar frutos rojos a la dieta. La mora, la frambuesa, los arándanos y la frutilla son un grupo de alimentos ricos en licopeno, una sustancia química que se encuentra detrás del color rojo que les da nombre y que estimula la producción de colágeno, siendo así un fuerte aliado antienvejecimiento. Además, mantiene bajos los niveles de colesterol LDL, previene las enfermedades cardiovasculares, ayuda a combatir los radicales libres y comparte sus propiedades antiinflamatorias.

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Limón

Junto con su pariente más cercano, la naranja, este fruto es conocido por su alto aporte de vitamina C, un antioxidante natural que, además de cuidar el sistema inmunitario y luchar contra los radicales libres, es necesario para la síntesis del colágeno. Por lo tanto, todas aquellas frutas y verduras ricas en dicho nutriente también pueden ejercer el mismo efecto sobre el organismo. Hablamos del kiwi, las frutillas, el melocotón y la ya mencionada naranja. (F)

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