Una infidelidad es un obstáculo para cualquier tipo de relación romántica, pues representa una ruptura del acuerdo sentimental preexistente para el funcionamiento de un vínculo amoroso. Cuando la persona perjudicada por la infidelidad en la relación se entera, se abren dos caminos: o se da por terminado el vínculo, o se trabaja para reparar la confianza perdida.

Una persona puede ser infiel por muchos motivos. Rodolfo Rodríguez, psicólogo y sexólogo, piensa que los factores que influyen en que una persona traicione la confianza de su pareja pueden ser tanto personales como resultados del entorno en el cual se desenvolvió la persona en la niñez.

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El ejemplo, dice, es poderoso. Si una persona creció viendo que uno (o ambos) de sus padres era infiel, es más probable que esta situación esté normalizada en la cabeza de la persona, y es más probable que reproduzca esos comportamientos. “Las personas dicen: mi mamá fue infiel, mi papá fue infiel, mi abuelo fue infiel, y dicen, yo no haré lo mismo. Pasan los años y hacen lo mismo”, añade.

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Rodríguez resalta que existen diferentes tipos de infidelidad: emocional, digital, económica. “Mucha de las infidelidades que se presentan ya no son como las de antes. Ahora suele venir en forma de chats, emoticones. Puede ser que la otra persona incluso esté en otro país. Eso es una infidelidad digital y emocional”.

“No se es infiel por buscar algo que falte en casa...influye la inseguridad y la falta de autoestima del sujeto”, continúa Rodríguez. Sin embargo, añade, el ser humano tiene como herencia evolutiva la necesidad de ser infiel para esparcir los genes más fuertes en las mayores cantidades posibles. A pesar de esto, prosigue Rodríguez, el ser humano ha evolucionado, solo que no todos han “actualizado esa parte del software”, y ahora entran otros factores dentro de los vínculos emocionales, como la ética y la moral.

Para Nuria Vanegas, doctora terapeuta de parejas, la persona infiel también puede llegar a serlo por estar en medio de un proceso de autodescubrimiento: “La infidelidad también puede representar una manera de contrarrestar la desilusión, el vacío o la frialdad”, explica Vanegas, quien añade que muchas de las personas que son infieles no lo son porque no amen a sus parejas, sino porque es un impulso que “no pueden refrenar” y es “similar a una adicción”.

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Foto: Shutterstock

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Existe una diferencia entre una persona que demuestre un patrón de infidelidad a una que ha tenido un solo incidente, aunque, añade, todos los infieles reincidentes comenzaron con un pequeño episodio inicial. Por eso las personas que muestren un “cuadro inicial de infidelidad” deberían tener al menos una sesión de terapia para identificar las causas.

Perdón

Las personas infieles, dicen ambos expertos, pueden romper el ciclo de infidelidades mediante un proceso terapéutico con especialistas capacitados en sexología y psicología, que puede incluir o no a la persona afectada, dependiendo de si decidieron continuar con la relación o no.

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“Para que exista un perdón o una enmienda se necesita, primero que nada, voluntad”, expresa Rodríguez. La pareja debe acudir a terapia en pareja, y lo que se hace es “reconstruir y reforzar” la relación. La parte afectada por la infidelidad debe “poner su granito de arena”.

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Las probabilidades de que se reconstruya la confianza de pareja después de una infidelidad son “bastante altas” según Rodríguez, pero solo si se sigue un riguroso plan de terapias. La mayoría de parejas, expone, solo acuden a dos citas y piensan que el problema ya está solucionado, a pesar de cargar infidelidades durante años o incluso décadas.

El camino que debe seguir una pareja que quiere sanar su relación es, primero, llegar a un acuerdo para “iniciar un camino de sanación”, indica Vanegas. “Lo recomendable es que tengan terapia de pareja, que incluye terapia individual y momentos en los cuales se junte a las dos personas con el mismo terapeuta para poder sanar lo que ha sucedido”.

De esa manera, según Vanegas, la pareja puede “consolidar” el proceso del perdón. De lo contrario, prosigue, “se pasarán batallando 100 años”.

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Cuando acuden parejas con problemas de infidelidad, Vanegas tiende a guiarlas hacia el perdón y el olvido si la pareja está dispuesta a seguir junta, aunque el perdón solo es recomendable “si no hay maltratos físicos” y si es una relación amorosa y que tenga “de dónde sostenerse” tras el perdón.

“No se trata simplemente de la infidelidad”, explica Vanegas. “La infidelidad es un síntoma de todo lo que hay detrás...si es una pareja distante, si no tienen una buena relación de pareja porque hay peleas, frialdad, competencia, no tiene sentido el perdón. Tiene sentido cuando hay lazos familiares entre los integrantes de una pareja”.

Sin embargo, para Rodríguez uno de los aspectos más importantes de las infidelidades es su prevención. Con prevención se refiere a mantener viva la relación y a ir renovando lo que hacía sentir fresca y amorosa la relación al principio de esta. “Es importante que las personas, sabiendo que vivimos un contexto de alta infidelidad, sepan que existen herramientas para prever infidelidades y fortalecer la pareja”, explica Rodríguez, quien indica que la terapia de asesoría de parejas es esencial. (I)