Tengo 21 años, desde los 14 años me autolastimo. Muchas de las veces es porque me siento deprimida, intento salir, pero me sigo sintiendo igual. Al principio pensé que era por llamar la atención de mis padres, ya que vivimos en la misma casa, pero ellos siempre están trabajando. Siempre me he sentido sola, aislada, pretendiendo ser feliz. La primera vez que me corté los brazos buscaba suicidarme, pero encontré, no sé si sea la palabra correcta, más placer en hacerme daño. Ya no quiero seguir sintiéndome así, ya no quiero seguir haciéndome daño.

N. N.,

Guayaquil

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Estimada lectora, comprendo su sufrimiento y la felicito por decidirse a hablar y buscar ayuda por este problema que la atormenta tanto tiempo. Esto ya tiene un efecto inicial de desahogo o catarsis. No es fácil para la familia o el público en general entender cómo se pueden cortar, quemar o lesionar si es algo tan doloroso. La explicación que dan la mayoría de quienes la padecen: “Es más fácil lidiar con el dolor físico, que con las dolencias psicológicas, como tristeza, ansiedad, culpa, vacío, soledad, infelicidad, letargo”.

Lesionarse les da un alivio transitorio y por eso poco a poco se les vuelve adictivo. Desgraciadamente esta conducta al parecer se ha incrementado en los jóvenes después de la pandemia. Debemos hacer un estudio individualizado en cada caso para entender o descubrir los factores subyacentes y enfrentar con la terapia adecuada; en general sabemos que la terapia cognitiva conductual es muy efectiva, incorporando técnicas de resolución de conflictos.

En su caso en particular, y en aquellos en que hay una depresión entre moderada y severa, será de mucha utilidad incorporar a la psicoterapia, medicamentos antidepresivos. Le sugiero compartir su problemática con las personas más significativas de su vida y buscar ayuda profesional. El pronóstico es muy bueno en la medida en que usted enfrente el tema de forma decidida y con el asesoramiento recomendado.

Dr. Germánico Zambrano Torres, médico psiquiatra, sexólogo.
Miembro de la Asociación Mundial de Sexología.
Teléfono: 098-897-8112.