Mi madre tiene 94 años, ya no quiere comer comidas con sal. Le daba huevo a la copa, ya no quiere. Ahora le estoy dando compota en el desayuno. Durante el día, le doy batido de guineo con leche entera o deslactosada, chocolate con leche con galletas de vainilla, maduro asado con salprieta, que le encanta, y otra compota por la noche, tipo 7. Toma muchas veces agua, aunque poquito. No tiene ninguna enfermedad, gracias a Dios. ¿Cómo puedo alimentarla bien?

Fredy Macías, provincia de Manabí

Estimado lector: Comprendo su preocupación por nutrir a su señora madre de 94 años en su nuevo estilo de ingerir alimentos.

Es importante que considere que no es una actitud o capricho, sino un rasgo del deterioro de su aparato gastrointestinal, que se inicia en la boca, en la que se encuentra la lengua cubierta de papilas que dan el sentido del gusto. Con los años se pierden, y por ello los envejecidos no tienen mucha sed y rechazan determinados elementos que constituyen su dieta. De ahí la necesidad de que estos tengan suficiente sal o azúcar, según sea el caso.

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Ahora bien, ¿qué ofrecerle? Proteínas, principalmente. ¿Y dónde están la proteínas? En las carnes, en los granos, en la leche, en los huevos. Nada debe ser frito ni apanado. Por otra parte, son importantes los vegetales (espinaca, acelga, berro, brócoli).

La preparación es lo que cuenta que dé sabor. En otras palabras, trate de camuflar el contenido. En la carta se hace alusión a la salprieta, por consiguiente, se podrá preparar un menú que la contenga.

Ofrezca proteínas y vegetales, pero nada frito ni apanado.

En el caso aludido se entiende que la señora prefiere cremas o compotas, en las que se podrá licuar un grano (choclo, por ejemplo), una carne (camarón), huevos (de codorniz, preferentemente, por su alto contenido proteico y bajo colesterol malo) y salprieta. Y así por el estilo. Además, existen en el mercado dulcecitos (snacks) de quinua con vainilla.

Espero haber contribuido a absolver su inquietud. Insisto en que la solución siempre estará en manos de la familia, que deberá usar el ingenio para producir platos agradables y nutritivos con los ingredientes que se encuentran entre nosotros, dentro de los límites saludables para la población añosa.

Dr. Aldo Guevara D’Aniello, geriatra y gerontólogo.

Telfs.: 253-1558, 099-951-3229.