¡Mi bebé (4 meses) duerme bien, pero yo no! He desarrollado insomnio, incluso cuando él está dormido, trato de cerrar los ojos, pero no puedo. Me pongo a ver algo con el volumen bajo y la luz al mínimo o a ordenar las cosas del bebé a ver si me canso y me da sueño. Mi esposo me llama la atención y dice que así tampoco lo dejo dormir a él. He probado hacer una siesta en la tarde, pero qué no daría por recuperar el sueño de la noche, no es lo mismo. En los primeros días del bebé yo dormía bastante, casi con él, pero luego con las tareas fui dejándolo dormir solo y ahora no recupero mi sueño reparador. ¿Qué debo hacer, qué puedo tomar? No dormir me tiene mal genio y agotada.

Gina,

Guayaquil

Estimada lectora, por lo general el insomnio que suelen experimentar las madres que tienen niños de pocos meses como el suyo es porque ellos se despiertan en la noche varias veces, lo cual se va regulando a los 3 a 4 meses de nacidos, pero eso deja desprogramado el ciclo de sueño y vigilia de muchas madres.

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En su caso, menciona que antes dormían bien usted y su bebé, por lo que habría que investigar otras causas, como:

  • Sobrecarga al cuidar al niño y seguir igualmente cumpliendo con todas las tareas restantes de casa, en algunos casos también con el trabajo de oficina.
  • Nuevas preocupaciones económicas.
  • Tensiones en la relación de pareja, sobre todo en el área de tareas domésticas y vida sexual.
  • Trastornos depresivos y ansiosos.
  • Mala higiene de sueño, por ejemplo, ciertos días se acuestan a dormir más tarde.
  • Ingesta de alimentos o bebidas activadoras o energizantes: café, té, chocolate, gaseosas.

No es aconsejable hacer siestas a ninguna hora del día, salvo que tenga mucho sueño; podría dormir no más de una media hora, para no interferir con el sueño nocturno. Puede usar el celular, tablets o TV hasta dos horas antes de dormir.

Lo que mejor funciona es practicar técnicas de respiración y relajación progresiva, lo cual puede consultar en YouTube y escoger la que le resulte más adecuada a sus necesidades.

El fundamento básico para el control, no centrar su pensamiento en el temor de que no va a poder dormir, trate de parar ese pensamiento y traer imágenes y vivencias relajantes, tranquilizadoras o gratos recuerdos. Sugerimos visualizar que está junto a un río donde corre agua cristalina y ve cómo fluye, o en la playa, donde el sonido de las olas que van y vienen poco a poco la va relajando, y no sabrá cuándo se quedó dormida.

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También podría servir tomar en la noche una infusión de toronjil con valeriana, puede conseguirlos en funditas ya mezclados. O agua de lechuga, para lo cual hace hervir por unos 45 minutos una lechuga previamente lavada y picada en un litro y medio de agua, y se toma una taza en la noche.

Si persiste el problema puede consultar con su médico de cabecera, quien puede sugerir tomar, por no más de cuatro semanas, algún hipnótico no benzodiazepínico o melatonina de síntesis.

Dr. Germánico Zambrano Torres,

médico psiquiatra sexólogo, miembro de la Asociación Mundial de Sexología.

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Teléf.: 098-897-8112.

Su consulta sería mejor orientada por un psiquiatra, ya que hay mucho que descartar e investigar; hasta una depresión posparto podría causar este cuadro y debe ser manejado en esta especialidad.

Desde el punto de vista ginecológico (no obstétrico), existen medicinas naturales y que serían las ideales para estos casos, como la melatonina y la eszopiclona, pero están contraindicadas en el embarazo y la lactancia (se eliminan por la leche materna), y el niño tiene 4 meses, razón por la que no se le puede administrar a quien hace esta consulta.

Dr. Amalio Martínez Nieto, ginecólogo y obstetra.