Si nunca has escuchado el término “agricultura regenerativa”, tal vez lo escuches pronto porque podría transformar nuestra concepción de la agricultura. Pero, al igual que la agricultura orgánica de la década de 1960, es un movimiento cargado de grandes promesas. Y luego tenemos visionarios prácticos, como Donald Wyse, que están echando raíces en la tierra…... literalmente.

No es nada nuevo el concepto detrás de la agricultura regenerativa (que es, en sí, restaurar la salud del suelo), pero en los últimos años lo han adoptado expertos y agricultores, organizaciones no gubernamentales y empresas incluidas en la lista de Fortune 500 con conciencia ecológica. El movimiento promete restaurar la fertilidad agotada de la superficie del suelo, reducir los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera, impedir que los fertilizantes contaminen los ríos y los acuíferos y promover la biodiversidad. ¿Cómo sería eso en términos prácticos? Tal vez Wyse esté a punto de responderlo.

Después de criarse en la granja de su familia en Ohio y luego obtener un doctorado en Bioquímica y Fisiología de las Plantas en la Universidad de Míchigan, Wyse, de 74 años, se volvió profesor en la Universidad de Minnesota con especialidad en el manejo de pastos perennes en la industria de las semillas de pasto. Las variedades de raigrás que desarrolló su equipo a principios de la década de 1990 siguen siendo un cultivo muy rentable en los condados de la zona más al norte de Minnesota.

Donald Wyse, cofundador de la Iniciativa Siempre Verdes, que trabaja para que la agricultura regenerativa se vuelva una realidad, en un invernadero de la Universidad de Minnesota, en Saint Paul, el 26 de abril 2022. (Jenn Ackerman/The New York Times) Foto: JENN ACKERMAN

En 2012, Wyse cofundó la Iniciativa Siempre Verdes (Forever Green Initiative), la cual trabaja para que la agricultura regenerativa se convierta en realidad al convencer a los agricultores de conservar plantas en el suelo todo el año en vez de dejarlo sin vegetación. Las ventajas son muchas: es menos probable que pasen al agua los nitratos de los fertilizantes, los productores de maíz y soya no tienen que usar tantos fertilizantes y pesticidas y las raíces brindan más materia orgánica, lo cual hace que el suelo sea más fértil.

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Ahora, Wyse coordina un equipo de 55 investigadores en la Universidad de Minnesota, así como algunos socios en universidades y empresas privadas de toda la región, quienes están desarrollando dieciséis cultivos que pueden crecer en la parte norte del Medio Oeste. Algunos serán plantados como cultivos de cobertura después de la cosecha principal para que crezcan debajo de las espesas nieves de Minnesota hasta que puedan cosecharse en primavera. Otros son perennes como el kernza, una variedad de trigo que produce grano año tras año sin que se tenga que arar y volver a sembrar.

La universidad es la propietaria de los cultivos, pero se los proporciona a empresas privadas para que produzcan y vendan semillas con el fin de generar circuitos comerciales, de tal modo que los agricultores tengan un incentivo económico para modificar las prácticas que han utilizado durante muchas generaciones. Tras 20 años de un trabajo discreto, puede que Wyse y sus equipos estén a punto de alcanzar el éxito. Si su idea resulta ser exitosa, es posible que, durante la siguiente década, el cinturón de maíz de la parte norte del Medio Oeste se convierta en la región agrícola más progresista del país. (A continuación, presentamos una entrevista editada y resumida).

P: ¿Cómo fue que sus investigaciones pasaron de estudiar hierbas y pastos a crear la agricultura regenerativa?

R: En 1974, un grupo de agricultores de los condados de Roseau y Lake of the Woods crearon mi puesto. En la década de 1950, la universidad había cedido una línea de pasto como el césped azul de Kentucky, llamada Park, con la cual se inició la industria de las semillas de pasto en el norte de Minnesota.

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¿Por qué esos agricultores eligieron sembrar pastos perennes? No era fácil comercializar los cultivos de esa región. Querían un cultivo que estuviera en la tierra por varios años y que pudieran cosechar durante mediados del verano. Ellos son los que me enseñaron la ventaja de tener pastos perennes en un entorno.

P: ¿Cómo surgió la idea de la Iniciativa Siempre Verdes?

R: Bueno, en realidad, eso comenzó en 1974. Esta filosofía ha estado ahí durante mucho tiempo. Un día, estaba yo haciendo una presentación y se me ocurrió un título para unos sistemas agrícolas resistentes: cultivos siempre verdes. Entonces, se quedó Siempre Verdes.

P: ¿Cuál es la relación entre la universidad y esta iniciativa?

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R: Tenemos dieciséis [equipos que desarrollan cultivos], cada uno de los cuales se coordina desde el desarrollo de la ciencia básica —genómica, agronomía para la reproducción— hasta la comercialización y la creación de la cadena de suministro. Es lo que nos hace únicos en el mundo. Entonces, contamos con dieciséis empresas. Yo me encargo de que estos equipos estén coordinados y financiados a lo largo de todo el programa.

Todos los cultivos agronómicos que se producen en el estado de Minnesota, excepto el betabel, salieron del Departamento de Genética de las Plantas y Agronomía de la Universidad de Minnesota. Ahí se desarrolló el maíz híbrido, junto con la soya, el trigo y el raigrás perenne.

P: ¿Cómo llegaron a esos dieciséis cultivos específicos?

R: Cuando vives en Minnesota, ¿cuál crees que sea el mayor reto si quieres cultivos cubierta que sean perennes?

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P: ¿Los duros inviernos?

R: ¡Exacto! Se analiza una gran gama de posibles cultivos que sabemos que resisten muy bien el invierno. Luego decimos, bueno, este tipo de plantas thlaspi o camelina puede producir proteína y aceite. ¿Cómo se puede aprovechar eso en el mercado? Tal vez como biocombustible.

El estado de Minnesota tiene más de 8 millones de hectáreas de tierras agrícolas. ¿Qué porcentaje de esa tierra tiene cultivos de cobertura? El dos por ciento. En algunas partes del Medio Oeste, el cuatro por ciento. El motivo por el que es tan bajo en Minnesota es la corta duración de nuestra temporada de crecimiento. No obtendremos ningún servicio del ecosistema si matamos un cultivo de cobertura en Minnesota durante la primera o segunda semana de abril. Solo estaremos perdiendo el tiempo, y todos los agricultores lo saben.

P: ¿Así que el valor de estos cultivos de cobertura para los agricultores de maíz y soya es que este nuevo cultivo podría ser beneficioso para su tierra y para el medioambiente y podría convertirse en una segunda fuente de ingresos?

R: Sí. Estos sistemas de cultivo en realidad aumentan el rendimiento por hectárea. De nosotros depende garantizar que estos nuevos cultivos también tengan el mayor valor posible.

P: ¿De qué manera espera que esto cambie la agricultura en Minnesota o quizás en el Medio Oeste en general?

R: Yo espero que podamos brindarles a los agricultores nuevas herramientas para proteger nuestra agua, nuestra tierra y otros recursos naturales relacionados con ellas, de tal modo que los agricultores tengan la capacidad económica para realizar ese cambio.

Algunas personas se quejan de los agricultores y de la manera en que trabajan. ¿Por qué hacen todas estas cosas de esa manera? Se debe a que todas las políticas, toda la infraestructura, todos los insumos, todo ha estado destinado a esos cultivos básicos.

Lo que me preocupa es que existan las mismas oportunidades y garantizar que estos nuevos cultivos reciban el mismo trato que los cultivos básicos. Así que tenemos un seguro de cultivos, un sistema de protección. Podemos construir tanto el germoplasma como los mercados, pero los agricultores tienen que estar protegidos porque el banquero así lo exigirá. (I)

(Visionaries | Agriculture)