Según cifras del INEC, únicamente se reciclan entre el 4 % y 6 % de los residuos que generamos, pese a eso se estima que Ecuador tiene uno de los índices más altos de reciclaje si se lo compara con los demás países de la región, según el ingeniero Ronald Bravo, gerente general del Grupo Mario Bravo (GMB), por lo que sin duda existen innumerables oportunidades para impulsar la economía y crear un Ecuador sostenible, y qué mejor que mediante la generación de empleos verdes.

Dicho escenario ha sido contemplado por emprendedores que han apostado por este rubro para empezar sus negocios. EcoHome es un ejemplo de ello. Samantha Reyes Mori y Carol Jara Pincay, propietaria y copropietaria, respectivamente, brindan servicio de recolección y transporte de papel, cartón, plásticos, metal, vidrio y tetrapak, para hogares y empresas de todo tipo.

“Tanto Caro como yo tuvimos la oportunidad de trabajar en la industria plástica y ver de primera mano cuánto plástico se produce a cada hora”, refiere Reyes, quien trabajó por casi diez años en la empresa privada en la gestión de residuos (principalmente residuos peligrosos). Ambas son madres de dos pequeños niños y buscan aportar con su labor para que sus hijos tengan un planeta que disfrutar.

Desarrollando economía circular

Y es que el reciclaje, además de ser visto como una forma de cuidar el medio ambiente, se va proyectando como una vía de negocio del futuro que se consolida con mayor celeridad en el corto plazo. “Dada la escasez de materias primas que existen a nivel mundial, inconvenientes en las cadenas de abastecimiento y desde luego la responsabilidad extendida del productor, que cada vez más genera conciencia entre los empresarios sobre el cuidado de nuestro planeta y los recursos naturales”, afirma José Javier Guarderas, gerente general de Sambito (Soluciones Ambientales Totales).

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Una planta de reciclaje da ‘segunda vida’ a plásticos y cartones; se usan para fabricar nuevos productos

Debido al incremento de residuos que en los últimos 30 años se ha duplicado, Roger Crespo, gerente general de Intercia, refiere que el reciclaje no solo tiene sentido desde el punto de vista ambiental, sino también desde lo económico. “El efecto de esta actividad económica alcanza a emprendedores, recolectores y empresas que buscan desarrollar la economía circular”, menciona.

Al reciclar reducimos la cantidad de recursos y energía requerida en la elaboración de materia prima virgen, generando esta actividad plazas de trabajo para las familias que viven del reciclaje.

Roger Crespo, gerente general de Intercia

Todos los actores juegan un rol muy importante, la industria y el comercio ha evolucionado para realizar un manejo responsable de sus residuos. Por ejemplo, para gestionar las 16.000 toneladas/año que maneja Reciclar, ha sido necesario mantener el compromiso de un equipo de trabajadores comprometido, proveedores dedicados y empresas responsables que hacen posible obtener resultados positivos y crecientes.

El reciclaje ha demostrado ser un negocio sostenible que coadyuva al uso racional de los recursos y al ser la parte más importante de la economía circular será sin duda un importante actor como negocio del futuro y conservación del planeta.

Marco Hermida, gerente de Reciclar

Así, la inversión y promoción del reciclaje se plantea como una de las soluciones más viables y sostenibles para atajar el problema de la gestión de grandes cantidades de desechos de la actualidad, ya que desarrollan diversos negocios enfocados en este campo. Visto desde este punto, las empresas existentes ya empiezan a implementar políticas de sustentabilidad y aprovechamiento de desechos en sus procesos, definitivamente la tendencia mundial es crear y desarrollar negocios sustentables y una manera de hacerlo es por medio del reciclaje.

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Reciplásticos es una de las empresas del Grupo Mario Bravo, dedicado hace más de 50 años al negocio del reciclaje. Foto: cortesia

Siguiendo esta línea, a partir del impacto social que genera el reciclaje, como de la visión de convertir en materia prima lo que para otros es un desecho, Grupo Mario Bravo viene desarrollando desde hace más de 50 años un modelo de negocio sostenible basado en la economía circular. Este grupo lo componen varias empresas con 3.000 centros de acopio y microempresarios a nivel nacional, y han visto muy buenos resultados en diferentes líneas de negocio relacionadas con el reciclaje.

Manejo de otros residuos

Residuos y desechos peligrosos son los que no pueden ser reciclados, es decir, son aquellos que tienen características corrosivas, reactivas, explosivas, tóxicas, inflamables o infecciosas, lo cual limita su recuperación como materia prima para un nuevo uso en procesos productivos (concepto de reciclaje), por ser estos potencialmente causantes de daño al ambiente o a la salud de quienes son expuestos a estos materiales.

Así como los aceites usados, solventes usados, sólidos contaminados con sustancias químicas, fármacos caducados, desechos infecciosos, ciertos lodos de plantas de tratamiento de agua, entre otros, son residuos o desechos peligrosos.

Por ejemplo, un envase plástico que contiene trazas de pesticidas es un residuo peligroso que no debe ir a reciclaje, a riesgo de que luego de la materia prima obtenida de este plástico se produzcan sorbetes o recipientes para agua de consumo humano.

Denisse Cajas, directora de servicios industriales y ambientales de Veolia Ecuador

A diferencia de la recolección de basura doméstica, la recolección y el transporte de residuos y desechos peligrosos están sujetos a un manejo documental, tanto que exista total trazabilidad de la cadena de custodia de los residuos a lo largo de cada una de las fases de gestión, razón por la cual cada recolección trae asociado un Manifiesto Único de Entrega, Transporte y Recepción de Desechos que documenta tipos, cantidades y pesos de los residuos recolectados, con firmas de responsabilidad asociadas a la entrega-recepción.

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Veolia maneja los desechos de tipo infeccioso procedentes de hospitales con tratamientos de alta eficiencia como esterilización o incineración. Foto: cortesia

El tratamiento depende del tipo de desechos. Los de tipo infeccioso procedentes de hospitales reciben tratamientos de alta eficiencia como esterilización o incineración, para eliminar el riesgo biológico presente en estos, así como desechos peligrosos con características de toxicidad y riesgo químico asociado terminan muchas veces en tratamientos térmicos como la incineración, que debe garantizar un proceso de combustión controlado, completo, con posterior tratamiento y depuración de gases.

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La disposición de residuos y desechos peligrosos en rellenos o celdas de seguridad es y deberá siempre ser la última de las opciones, aquella a considerar únicamente cuando cualquier alternativa de recuperación o tratamiento haya sido descartada técnicamente, y la celda sea mejor que no hacer nada; pues la disposición en celda de seguridad no es más que depositar un desecho en un hueco en la tierra y dejarle un problema a las futuras generaciones.

“El crecimiento de la conciencia ambiental en los últimos años es una realidad. Hace muchos años, muy pocos se preocupaban por hacer una gestión ambientalmente racional de sus residuos, mientras que hoy son más”, expresa Cajas. Sin embargo, agrega que debe fortalecerse no solo el marco legal asociado a la gestión ambiental de los residuos y desechos no peligrosos, especiales y peligrosos, sino además los mecanismos de control de cumplimiento de parte de la autoridad nacional y gobiernos seccionales. A decir de Cajas, la realidad es que todavía muchas empresas gestionan o buscan gestionar correctamente sus desechos no por amor al ambiente, sino porque hay un marco legal que los obliga.

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“Esperamos que sea un efecto transitorio de la pandemia y que pronto recuperemos la senda de búsqueda de las mejores soluciones que optimicen el balance ambiental del sector empresarial del país, que nos lleven a todos a ser partícipes de la transformación ecológica”, añade Cajas.

Normativa

El procedimiento para el manejo de los residuos peligrosos está determinado en el Código Orgánico Ambiental y en la normativa secundaria correspondiente.

Para el manejo de dichos residuos se debe contar con una autorización administrativa ambiental, la que deberá ser emitida por la Autoridad Ambiental Nacional. Para que se pueda emitir la autorización administrativa ambiental, se deberá presentar el debido plan de manejo que deberá cumplirse a cabalidad, de acuerdo con los lineamientos establecidos y regulados por la Autoridad Ambiental Nacional (Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica, MAATE).

La normativa ambiental establece que los Gobiernos autónomos descentralizados municipales o metropolitanos serán responsables únicamente del manejo y procesamiento integral de residuos y desechos sólidos no peligrosos generados en el área de su jurisdicción.