El sueño es la clave de la vida. Una frase motivacional, muy difundida y certera, dice que “Dios puso ese sueño en tu corazón porque sabe que tienes la capacidad de cumplirlo”. La idea recalca lo que predica Salmos 37:4: Dios nos concede los deseos del corazón y nos capacita para sus propósitos.

Ese mensaje bien puede resumir el espíritu de la obra Luis Noboa Naranjo: el musical. Se trata de una adaptación de la biografía Perfil de un triunfador, sobre el empresario ecuatoriano escrito por su hija, la también empresaria Isabel Noboa Pontón.

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“No intentes caminar la vida sin un sueño, sin una esperanza, sin una meta para alcanzar el éxito” es uno de los dichos del padre que Isabel impregnó en la primera página de su libro. No es coincidencia, entonces, que la presidenta del Consorcio Nobis reitere ese concepto en esta entrevista. “El sueño es clave. La perseverancia, el talento y los principios también fueron cualidades que acompañaron a mi padre, mi maestro, durante toda su vida”, reafirma.

La transformación de su memoria escrita en un espectáculo vivo ha marcado un hito para la familia Noboa. Después de su estreno en el Teatro Sánchez Aguilar, Samborondón, en septiembre de 2025, la pieza musical escrita por el maestro Luis Padilla ahora aterriza en Quito. Con el mismo propósito: seguir difundiendo la historia del hombre que redefinió la economía bananera del país.

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Del papel al escenario

Hace un cuarto de siglo Isabel produjo su libro, que es la base de la superproducción artística que llegará a la capital ecuatoriana los días 29, 30 y 31 de mayo. El título estará en la cartelera de El Teatro, del Scala Shopping (Cumbayá).

La transición al lenguaje teatral requería una sensibilidad especial. Según Isabel, fueron el ingenio, la música y la letra del maestro Padilla los elementos que la convencieron de dar luz verde al proyecto. La combinación del talento compositivo de Padilla con la dirección escénica de José Miguel Salem resultó en una propuesta que la empresaria califica de “extraordinaria”, logrando capturar la esencia de un hombre cuya vida parece destinada a las grandes audiencias.

Triunfar sin recursos

Para Isabel, el musical no es solo un ejercicio de nostalgia familiar, sino una herramienta de responsabilidad social y motivación. La obra enfatiza que el éxito de su padre no dependió de una cuna acomodada, sino de una visión inquebrantable.

“Me di cuenta de que esta puesta en escena puede servir de inspiración para muchos jóvenes. Estamos reforzando el mensaje de que no es necesario tener los recursos para triunfar ni tampoco haber nacido en una familia acomodada”, resalta. La empresaria destaca que el “sueño” es el motor principal del progreso. La obra quiere transmitir que la perseverancia y los principios son los verdaderos activos de un emprendedor.

A pesar de la magnitud de su imperio económico, Isabel identifica los momentos más íntimos de la obra como los más representativos del espíritu de su padre. Al ser consultada sobre su escena favorita, señala aquella en la que sus padres se enamoran. Para la empresaria, esa canción y ese momento capturan la sencillez y espiritualidad que definieron al hombre detrás del empresario, alejándolo de la imagen fría que suele asociarse al poder corporativo.

El empresario Luis Noboa Naranjo, fallecido hace dos décadas, tiene un busto en medio de una plazoleta en el barrio del Centenario.

Incluso en la representación de sus ambiciones, Isabel aclara un punto fundamental: su padre nunca tuvo como fin último acumular riqueza. “Nunca pensó en ser millonario sino en triunfar”, explica. Esta distinción es clave en la dramaturgia, que resalta la humildad de un hombre que, aunque llegó a ser amigo de figuras como David Rockefeller, siempre mantuvo una profunda admiración por la filosofía de Mahatma Gandhi.

Espejo para nuevas generaciones

La obra utiliza a tres actores para mostrar las diferentes etapas de Luis Noboa Naranjo: Lucas Jiménez es su niñez; Miguel Vélez lo representa en su juventud; y Álex Morán lo caracteriza en su adultez.

Según Isabel, este es un recurso que ha conmovido profundamente a su familia. Ver la caracterización del “Luis niño” le permite a Isabel recordar cómo los sueños de su padre siempre estuvieron ligados al bienestar familiar y al progreso nacional. Por otro lado, la etapa adulta destaca su relación con los estibadores bananeros, un gesto que, a ojos de su hija, demuestra su calidad humana y su empatía con los trabajadores más humildes.

Lucas Jiménez y Miguel Vélez como el empresario en su niñez y juventud, respectivamente. Fotos: Jorge Itúrburu (@estudio_iturburu). Producción: @prensadeestiloec. Locación: Vicstudio Producciones. IG: @vicstudio_ec. Foto: Cortesía

Este retrato artístico ha servido para que nietos y bisnietos fortalezcan su sentido de pertenencia y orgullo. “Con el musical se confirmó y creció aún más la admiración por ese padre y abuelo que tanto contribuyó con el país convirtiendo al Ecuador en el primer exportador de banano en el mundo y produciendo el 5% del producto interno bruto del Ecuador a través de sus empresas”, considera.

Con este ejercicio teatral, Isabel Noboa también puede imaginar a Luis Noboa Naranjo como espectador de su propia vida en el contexto actual. Ella asegura que, ante las crisis, su padre repetiría su famosa convicción: “No puedo esperar a que todo esté perfecto en mi país para invertir en él”.

Es un mensaje de optimismo y compromiso incondicional, y es el núcleo del legado que la familia busca preservar: una responsabilidad que trasciende las empresas y se enfoca en el desarrollo sostenible y la fe en el talento local.

El tenor Álex Morán (centro) como Luis Noboa Naranjo en su etapa más madura. El musical reúne a más de 26 artistas en escena. Foto: Cortesía

De las tablas a las pantallas

Tras la acogida en Guayaquil, Isabel tiene altas expectativas para el debut en Quito, confiando en la tradición teatral de la capital para atraer a una audiencia aún mayor. Sin embargo, los planes no terminan en el teatro.

La empresaria reveló que el éxito del musical ha despertado el interés de productores para llevar la historia de Luis Noboa Naranjo al formato audiovisual. “Tenemos ya personas interesadas en hacer una película o serie”, adelantó, sugiriendo que la historia del “triunfador” pronto podría alcanzar una proyección global a través del streaming.

Niñez y adultez de Luis Noboa Naranjo

El joven actor y cantante Lucas Jiménez, de 12 años, da vida a la infancia del empresario Noboa Naranjo en la obra musical homónima. Originario de Quevedo, Jiménez atravesó un riguroso proceso de tres audiciones tras enterarse del casting por redes sociales. Marca así su debut profesional en las tablas.

Lucas Jiménez y Nicole Rubira como Zoila Naranjo (la madre de Luis Noboa Naranjo), cuando el musical se estrenó en Guayaquil. Foto: Gisella Quintana

Durante los tres meses de ensayos en Guayaquil, Lucas se sumergió en un proceso que califica como “difícil” pero gratificante, enfocado en capturar la esencia de un personaje histórico caracterizado por la perseverancia.

A pesar de su corta edad, el intérprete –quien se dedica al canto desde los 3 años– comprendió la gran responsabilidad de realizar un papel biográfico, especialmente ante la mirada de Isabel.

Para Jiménez, encarnar a esta figura fue un honor que le dejó una lección fundamental: “Nada es imposible en la vida”. A través de su actuación, busca que el público descubra la calidad humana de Noboa y el esfuerzo que lo llevó a cumplir sus metas.

Actualmente, Lucas combina su pasión por el arte con su vida escolar, el deporte y la música, motivado siempre por el apoyo de su padre, quien fue el primero en creer en su talento.

El actor y cantante profesional Miguel Vélez asumió el desafío de interpretar a Luis Noboa Naranjo en sus etapas de juventud y adultez. A diferencia de un proceso tradicional, Vélez fue convocado directamente por el director José Miguel Salem, quien buscaba a alguien con un rango vocal amplio y una dicción impecable para sostener la carga dramática y los extensos diálogos de la obra, considera el cantante y actor.

Para construir el personaje, Vélez se sumergió en una investigación profunda, apoyándose en los testimonios de quienes conocieron al empresario y en las correcciones detalladas de figuras como Sofía Naranjo.

Durante los ensayos, el actor logró captar la esencia de la gestualidad y el caminar de Noboa, comprendiendo que su motor no era el dinero, sino el trabajo como única vía de superación. Vélez reconoce la enorme presión de actuar con la familia Noboa presente, especialmente frente a Isabel, a quien está seguro de que impactó durante el estreno en Guayaquil. Un momento que el actor atesora fue el primer encuentro en camerinos, donde ella lo saludó con un emotivo “¡Hola, papá!”.

Con experiencia previa en musicales como Legalmente rubia, Vélez –quien también desarrolla una carrera como solista– busca que el público valore la perseverancia de un hombre que posicionó a Ecuador en el mapa mundial.

Musical superproducción

El musical reúne a más de 26 artistas en escena (entre actores, cantantes y bailarines) que dan vida a una narrativa cargada de emoción, resiliencia y visión de futuro. Un periodo de 60 años abarca la puesta en escena, que incluye 23 escenas y un intermedio.

Las entradas están disponibles por $ 30, $ 40 y $ 55, de acuerdo con la localidad. Pueden adquirirse de manera virtual en la página web de El Teatro Scala Shopping: tickets.elteatro.com.ec.

Los fondos recaudados serán destinados a la fundación Unidos por la Educación, una organización que tiene como objetivo transformar el sistema educativo fiscal del Ecuador mediante la articulación entre sociedad civil, empresa privada y sector público.