¿Cómo lo hizo?, le pregunté a un jardinero cuando veía sus plantas totalmente florecidas. “El secreto está en tratarlas con cariño y, cada cierto tiempo, darles una buena poda” fue su respuesta, proporcionándola con un tono de total naturalidad. Pronto descubrí que, esa respuesta sencilla, contiene una profunda sabiduría que puede ser aplicada en la formación de las personas, pues los principios de la jardinería son muy similares a los del liderazgo. Aprendamos a contemplarlos desde la visión de un jardinero:









