El óxido se observa en las esquinas de las puertas enrollables de dos de los quioscos ubicados en el paso peatonal a la altura de la cooperativa Juan Pablo II, en la autopista Narcisa de Jesús.

Los usuarios utilizan esta estructura para trasladarse de un lado a otro en esta avenida, pero no se detienen en la parte superior a pesar de que la colocación de quioscos buscaba ese objetivo. El cabildo porteño apostó por implementar los locales para que familias se interesen y apuesten por emprender.

Los quioscos en la Narcisa de Jesús

En julio de 2023 se entregaron seis de estos pequeños quioscos en los tres pasos de la Narcisa de Jesús. “Aquí decían que estos quioscos iban a ser para vender cositas, pero al final están ahí botados. Los pasos quedaron como los otros, solo para cruzar rápidamente, porque cualquier persona puede estar escondida por ahí”, dijo un morador de ese sector.

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A la altura de El Limonal, los dos quioscos permanecen cerrados. Gladys Ramón comentó que cuando entregaron estos minilocales se esperaba que el paso se convierta en algo más seguro.

“Nosotros decíamos que con alguna tiendita ahí eso se iba a activar, pero hay que ser realistas: eso no iba a prosperar porque la gente lo que menos hace es quedarse por los robos”, mencionó.

El contraste: el éxito parcial en vía a la costa

La situación de la Narcisa de Jesús difiere de la de vía a la costa. Allí, en los kilómetros 11,8 y 14,2, también se entregaron quioscos que, lejos de estar todos ocupados, los que sí lo están dan vida a los pasos elevados.

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En el primero están cuatro emprendedores que fueron capacitados por Épico y la Empresa Pública DASE.

En vía a la costa sí se han instalado negocios en los quioscos de los dos pasos peatonales nuevos. Foto: José Beltrán

Son vecinos del sector de Chongón que apostaron por ofrecer bisutería, plantas, helados y bebidas hidratantes. Allí también están desplegados guardias de seguridad.

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“Se vende poquito, no hay que negar, pero la gente se detiene a comprar agua, una colita. Hay que ver esto como una oportunidad chiquita para avanzar”, dijo una de las vendedoras.

En el paso elevado del km 14 también se habilitaron una especie de ‘minitiendas’ en las que se venden agua de coco, jugos envasados, helados y galletas o snacks económicos. Según vecinos, al menos dos están operativos en este punto. “Aquí está todo vigilado, estamos recién empezando y hay que tener fe”, manifestó una vendedora.

Los usuarios de estos quioscos dicen que hace falta un poco más de promoción para despuntar. En el caso de los pasos del norte, residentes aseguran que hay poca información sobre cómo acceder al alquiler.

Este Diario está a la espera de una respuesta sobre el alquiler de los quioscos, costos y requisitos; también sobre lo que faltaría para impulsar la iniciativa municipal. (I)

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