La Policía tenía meses siguiendo sus pasos y la noche de este viernes finalmente se detuvo a la banda de sicarios cuando disparaban a un trabajador del puerto marítimo de Guayaquil.

La tentativa de asesinato ocurrió en el barrio Cuba cuando el blanco del ataque se movilizaba en su vehículo.

El general Ramiro Ortega, jefe de Inteligencia, cuenta que los asesinos llegaron al sector en un Spark rojo robado y realizaron ocho disparos contra el carro del funcionario portuario, pero afortunadamente ninguna bala lo hirió pues el hombre condujo entre las calles y esquivó los disparos hasta que la Policía intervino. En su carro quedaron dos impactos de bala.

Inmediatamente hubo un enfrentamiento entre sicarios y agentes policiales, pero se logró detener a los dos hombres que iban en el Spark. A ellos se les decomisó un arma 9 mm.

Pero esa noche en total se detuvo a doce integrantes, ya que minutos después se capturó a diez personas más que estaban en una furgoneta en el Guasmo sur y a quienes se les encontraron dos armas más, 27 municiones, dos llaves bellas (para robar carros) y nueve celulares.

Según la Policía, entre los aprehendidos están quienes roban los carros para cometer los crímenes, los campaneros, los conductores y los gatilleros (quienes disparan). Estos hombres pertenecerían a la banda de Los Lagartos.

A los detenidos se les encontró credenciales de empresas farmacéuticas con las que circulaban durante el toque de queda. Foto: Ronald Cedeño

Los hombres de la furgoneta portaban identificaciones de empresas farmacéuticas para moverse libremente durante el toque de queda, informó la Policía.

El general Ortega indicó que en los últimos años once funcionarios del puerto han sido asesinados por bandas dedicadas al narcotráfico. (I)