Los problemas de abastecimiento de productos traídos a Guayaquil desde la serranía ecuatoriana genera problemas en la elaboración de platos de comida que se ofrece en restaurantes y locales de comida de la urbe.

En varios de los negocios, sus propietarios tratan de acomodar sus recetas a los productos disponibles en los mercados de abastos de la ciudad, disminuyen ciertas porciones de determinados productos o aumentan precios por el alza de los valores.

A todo ello, los dueños de estos negocios también se enfrentan a la caída del movimiento comercial en zonas tradicionalmente conocidas por la concurrencia masiva de personas.

Una de esas zonas es el centro de Guayaquil. Las movilizaciones que se replicaron en días pasados en la ciudad ha generado una caída del 30 % al 50 % en ventas como consecuencia de las movilizaciones de grupos indígenas y agrupaciones sociales, indicaron varios comerciantes consultados.

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En las calles Chimborazo y Luque, el domingo pasado, Geovanny Apolo, del local Ciro’s #3, aguardaba sentado afuera de una mesa mientras el panorama de peatones y vehículos era bajo. Igual ambiente se evidenciaba en su negocio.

Allí, él comentó que tienen complicaciones por la escasez y altos precios de lo poco que llega de productos básicos en la preparación de alimentos como la hierbita, cebolla blanca, remolacha, coliflor, beterava, zanahoria, cebolla colorada, tomate y otros provenientes de la Sierra, que regularmente se incluían en los platos de almuerzos.

Ahora, el hombre contó que procuran usar productos originarios de la Costa para hacer sancocho de hueso, caldo de carne, sancocho de pescado. Aquello difiere de sus anteriores platos que antes exponían, antes del paro, como locro, caldo de legumbres y cremas de distintas variedades.

“Esperar que ya haya todo, esperemos que se solucione porque si no vamos peor, cada día hay menos cosas”, comentó Apolo, quien regularmente se abastece en Caraguay.

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Por ahora, el comerciante se ha mantenido la compra de cubetas de huevos para sus preparaciones como el bolón con huevo frito y bistec de carne. Pero a fin de bajar costos con el chicharrón de cerdo hacen manteca para freír los bolones. El comparativo de precios lo motivo también a proveerse de manteca vegetal, ya que un kilo de ese producto lo consigue a $ 2,69, mientras el litro de aceite por $ 3,50.

Asimismo, en el caldo de salchicha solían poner col, hierbita, cebolla blanca, y ahora se coloca orégano, hierbita de la Costa, otras especias. “Ha bajado el 30 % de clientes. Tratar de sobrevivir para pagar el arriendo porque no se está ganando”, indicó.

Productores de la Costa venden sus cosechas en feria de explanada de estadio Modelo; en primeras horas hubo buena concurrencia

En otro local cercano de expendio de alimentos, Yuleysi Daboin, trabajadora del sitio, comentó que han optado por cambiar la leche de cartón por la presentación en polvo para los batidos de frutas, debido a los problemas de abastecimiento. De igual manera, en las ensaladas de frutas tienen complicaciones desde hace varios días para proveerse de frutillas y procuran poner más frutas que están llegando a la ciudad como papaya, piña y melón.

En negocios se analiza subir precios por encarecimientos de ciertos productos como el huevo y legumbres. Foto: El Universo

Asimismo, otro local de las calles Tungurahua y 1 de Mayo, Patricia Cedeño y Julián Palomino, ambos propietarios de un restaurante, lamentaron la caída de ventas y alza de productos que son parte de los ingredientes de sus recetas.

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Ante ello, ambos indicaron que analizan alzar los precios de algunos platillos como la tortilla de verde con huevo de $ 1,25 a $ 1,50 por el alza de la cubeta de huevos que antes se cotizaba en $ 3 y ahora se oferta entre $ 7 y $ 8. Igual incremento de $ 0,25 tendrían que aplicar al seco de pollo y guatita por productos como la cebolla, pimiento, tomate y otros que se han encarecido en la última semana.

El hombre comentó que buscará pagar la mensualidad del local con uno de los dos meses de garantía entregados al propietario. Tal es la situación que el martes anterior solo hicieron $ 16, pero este domingo alcanzó a vender unos $ 80, que aún están por debajo de los $ 100 a $ 150 que permiten sacar rentabilidad al negocio.

“No hay rentabilidad, a veces da ganas de ya no venir”, dijo Palomino, quien incluso hace préstamos para abastecerse de productos. (I)