Este 2026 se perfila como un año clave para Guayaquil. Diversos temas, como el desarrollo urbano, proyectos para potenciar el turismo y gastronomía, incremento de espacios públicos y emprendimiento, generan expectativas entre la población del Puerto Principal.
Entre los porteños hay deseos de mejoras y también pedidos de nuevos proyectos y oportunidades para el crecimiento, de dejar atrás temas de inseguridad y devolver la confianza a las personas para luchar por una ciudad mejor.
Catorce ciudadanos de distintos oficios y sectores exponen sus aspiraciones en torno a obras y proyectos enfocados en mejorar la movilidad y esparcimiento, así como el fomento del arte y la cultura.
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También en medio del contexto actual, entre los consultados hay quienes comentan sobre la oportunidad de mejoras educativas, además de generar actividades para atraer más el turismo local e internacional, así como planes para reducir los siniestros y mejoras en servicios básicos.
Evelyn Torres Estrada, residente de la Trinitaria
Evelyn Torres, residente de la Trinitaria, dice que le gustaría que este 2026 haya más espacios de trabajo para emprendedores, incluyendo ferias en ubicaciones estratégicas, como frente al Malecón Simón Bolívar, para mostrar su trabajo. “Que nos den seguridad para vender”, declara la mujer de 44 años.
“Soy emprendedora desde ya hace un año. Hay días que no se vende y otros en que se vende mucho. Yo voy a parque Samanes, Malecón, y todo espacio que puedo yo participo, porque tengo que trabajar para mi familia. Anhelo vivir mejor con nuevos espacios de trabajo”, expuso.
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Sandra León Parrales, residente del barrio Garay
Sandra León Parrales, de 40 años, residente del barrio Garay, aspira a que haya más áreas públicas de Guayaquil, reactivarlas con programas, ferias y presentaciones que atraigan el turismo. También aspira a que se fomente el arte y cultura para que haya más visitantes de todas las edades y Guayaquil sea referente.
“Guayaquil necesita nuevos proyectos, espacios culturales, como plazas donde se muestre la historia del Puerto Principal, de su lucha en distintos momentos de la historia guayaquileña, para mantenerlos presentes”, destaca.
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Luis Guamanquispe, residente del cerro Santa Ana
Luis Guamanquispe, de 70 años, apunta que espera mejoras en el sistema de transporte local. “Que cambien esos buses dañados. El servicio es pésimo y no solo por el estado de los buses, el trato al pasajero, y no quieren recoger a los adultos mayores”, expone.
A las autoridades les pide que se genere un cambio para promover un mejor trato al pasajero. “Cuando yo era joven, los choferes limpiaban los carros antes de subirnos; ahora no hay limpieza ni mantenimiento. Es un mal servicio que tenemos que soportar los guayaquileños. Esto debe parar”, remarca el hombre.
Davyn Banchón Sellán, residente del sur de la urbe
Davyn Banchón, de 43 años, destaca que Guayaquil es hermosa y hay varias cosas en las que se debe trabajar en este 2026 para poder mitigar los efectos de fenómenos naturales, sobre todo las lluvias que aquejan a la ciudadanía.
Propone que se mejore el sistema de recolección de basura y planificar de mejor manera los mantenimientos del sistema de aguas lluvias y servidas. Además apunta a potenciar el crecimiento de áreas verdes y cuidar de los pocos cerros que tenemos en nuestra ciudad, así como realizar concientización al máximo nivel de cómo cuidar las áreas verdes y de no dejar desperdicios en las calles.
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Además, pide que se planifique mejor el trabajo de personas dedicadas al reciclaje informal, puesto que en ocasiones dejan desperdicios regados en las calles y aquello desencadena la proliferación de roedores y, en caso de lluvias, obstaculiza las alcantarillas. “Hay que entender que esto no solo depende de las autoridades, sino de todos”, enfatiza.
Katherine Suárez, de 33 años, residente en Sauces 6
Katherine Suárez, de 33 años, desea que haya reactivación nocturna en barrios, con ferias y actividades que tengan seguridad, una organización que permita que vecinos y visitantes disfruten, puedan sacar a sus mascotas a pasear tranquilos.
“Que se hagan más ferias, más conciertos para recuperar la vida nocturna de Guayaquil. También uno de mis deseos es que se hagan espacios para mascotas, que ellos tengan su parquecito para pasear de noche y de día”, expone.
Michelle Tolozano, directora de instituto
Michelle Tolozano anhela para este 2026 una movilidad más humana, segura y ordenada en Guayaquil, donde peatones y conductores convivan con respeto y responsabilidad. La educación vial debe fortalecerse y consolidarse como cultura ciudadana y que se reduzcan siniestros, dice.
“Aspiramos a una movilidad eficiente y a una gestión vial que reduzca los siniestros de tránsito”, explica.
Édison Cano, vecino de Monte Bello
Guayaquil necesita espacios deportivos, lugares en que los niños puedan jugar tranquilos, áreas verdes. Y es necesario también dar mantenimiento en los parques y dar seguridad. La niñez necesita esos espacios. La ciudad necesita seguir fomentando el deporte, porque eso ayuda a la niñez a formarse con disciplina, su mentalidad enfocada en el deporte, en lograr sueños y sus propósitos.
Boris Argudo, ingeniero en sistemas computacionales y residente de Guayacanes 5
Boris Argudo, de 54 años, apunta que el principal desafío educativo para Guayaquil es la actualización. A su criterio, la ciudad debe apostar por la innovación, la digitalización y la virtualización, alineándose con los avances tecnológicos actuales, especialmente con la inteligencia artificial.
Argudo considera indispensable que el siguiente año se permita que los jóvenes tengan mayor acceso a herramientas modernas que les permitan aprovechar estas tecnologías de forma productiva, sin perder de vista la ética y la moral. “No se trata de fomentar la facilidad o la dependencia, sino de usar la tecnología como una ayuda para progresar”, señala.
Desde su experiencia generacional, al haber sido testigo del nacimiento de internet y la evolución tecnológica, advierte que la educación debe ir acompañada del fortalecimiento de valores, así como de la creación de espacios formativos que prevengan el reclutamiento de jóvenes por la delincuencia.
Enrique Peralta, de 60 años, residente de Mapasingue oeste
Enrique relata que su sector enfrenta constantes problemas con los servicios básicos, especialmente con el suministro de agua potable. Según explica, en muchas ocasiones no hay servicio o el líquido llega en malas condiciones.
Además, denuncia deficiencias en el sistema de alcantarillado, que se tapa con frecuencia, generando acumulación de desechos en las veredas. A esto se suma el deterioro de las calles, llenas de baches, que afectan la movilidad y la calidad de vida. Para Peralta, es urgente una intervención inmediata que garantice servicios básicos dignos en el sector.
Fernando del Hierro Terán, fotógrafo de 40 años, residente de La Floresta
El futuro de Guayaquil también pasa por el fortalecimiento del arte y la cultura. Considera fundamental que la ciudad cuente con más espacios de esparcimiento donde se desarrollen programas culturales, exposiciones, música folclórica y actividades artísticas.
Del Hierro cree que estas iniciativas no solo enriquecen la vida ciudadana, sino que impulsan el turismo y permiten que los guayaquileños conozcan mejor su historia y tradiciones. Inspirado en experiencias de otras ciudades, como el centro histórico de Quito o espacios culturales en el exterior, propone cerrar perímetros para actividades culturales que acerquen a la gente al arte y a la identidad local.
Líder Alcívar, residente del norte de Guayaquil
Para este 2026, Líder Alcívar, taxista de 62 años, expone que su principal deseo es que Guayaquil recupere la seguridad en las calles. Señala que actualmente el patrullaje es insuficiente y que amplios sectores de la ciudad, como el centro, el Suburbio y las zonas alejadas, permanecen prácticamente abandonadas.
Como taxista, afirma que son uno de los gremios más expuestos a la delincuencia y que la sensación de desprotección es constante, incluso en feriados. También pide presencia permanente de la ATM y de la Policía.
Su deseo es que exista una mejor coordinación entre Fuerzas Armadas y Policía Nacional, con mayor presencia en las calles y no solo en puestos estratégicos.
Marco Izurieta, residente del centro-sur
Marco Izurieta, fotógrafo de 63 años, considera que Guayaquil debe continuar con la recuperación de parques, calles y espacios públicos. Destaca que las obras actuales han mejorado varios sectores de la ciudad y cree que ese proceso debe mantenerse de forma sostenida durante el próximo año.
Su deseo para 2026 es que estas intervenciones se extiendan de manera progresiva a más barrios, especialmente a aquellos que aún presentan calles deterioradas. Señala que la reconstrucción vial y el mejoramiento de espacios públicos no solo embellecen la ciudad, sino que también dinamizan la economía local y mejoran la calidad de vida de los ciudadanos.
Juan Bajaña, residente del Suburbio
Para fortalecer el turismo en Guayaquil, Juan Bajaña, comerciante de 60 años, considera fundamental que se apoye directamente a los emprendedores y microempresarios.
Señala que muchos espacios turísticos son administrados por el Municipio y que esto limita la capacidad de los comerciantes para invertir o mejorar sus negocios, incluso en aspectos básicos. Por ello, su deseo es que se habiliten créditos y facilidades económicas que permitan crecer a quienes viven del turismo.
Asimismo, cree que se deben aprovechar mejor los feriados y promover más actividades que atraigan visitantes. Indica que la ciudad tiene potencial, pero necesita campañas de promoción tanto a nivel nacional como internacional, en coordinación con el Ministerio de Turismo. Para 2026, espera que se impulsen más espacios y estrategias que conviertan al turismo en una fuente constante de ingresos para los comerciantes.
Mariela Rugel, vendedora informal de 47 años, residente del centro de Guayaquil
Su principal deseo para el próximo año es que se permita trabajar con mayor libertad a los vendedores informales. Considera que se necesitan más espacios autorizados para el comercio, ya que muchas veces las personas son retiradas de las calles y se les decomisan sus productos, afectando directamente su sustento diario.
Con más de 15 años dedicada a la venta informal, cree que la reactivación económica pasa por brindar oportunidades reales a quienes viven del comercio diario.
Para 2026, espera que las autoridades faciliten permisos, amplíen los espacios de venta y permitan ofrecer una mayor variedad de productos, lo que ayudaría a mejorar las ventas y la situación económica de muchas familias. (I)

































