Clara Mejía recuerda una eucaristía que presidió el monseñor Antonio Arregui en 2012. Ella acudió con su familia a esa misa tras salir de su última quimioterapia para superar el cáncer de seno. Mejía dice que apenas vio al entonces arzobispo de Guayaquil sintió “una paz tremenda”.

“Él emanaba paz, sus sermones siempre llegaban, y ese día recuerdo que sus palabras en la misa la cobijaron, me hicieron sentir bien y sanada”, recuerda la mujer.

Ella junto con otra amiga acudieron este viernes, 6 de febrero, hasta la Catedral de Guayaquil para darle el último adiós a Arregui, quien falleció el pasado jueves.

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“Gracias por sus consejos y ejemplo de servicio” y “Legado de fe y humanidad” son las frases que expresaron Liliam Galarza y José Gallardo al llegar a la catedral.

La iglesia permanece abierta y como punto de encuentro para los fieles que buscan despedirse del arzobispo emérito de la ciudad.

Su velación se realizará de manera ininterrumpida en este templo hasta este sábado, 7 de febrero.

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Desde el jueves se realizan misas de cuerpo presente en horarios de mañana y tarde.

“Vamos a retribuir un poquito de todos los años que nos dio aquí en Guayaquil. De él vamos a recordar sus misas del Cristo del Consuelo y las misas campales", menciona Pablo Loaiza.

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Loaiza recuerda que en una ocasión pudo recibir la bendición de cerca del monseñor Arregui. “Ese momento lo guardo y ahora lo guardaré en mi corazón siempre”, afirma.

En la nave central de la catedral está expuesto el féretro rodeado de flores. A uno de los costados está exhibido un cuadro con su retrato.

“Es una pérdida grande para Guayaquil y para quienes hace tantos años lo seguíamos y lo recordábamos con mucho amor y seguíamos su legado pastoral", subraya Mélida Parra.

La misa de exequia se realizará a las 12:00 de este 7 de febrero y será presidida por el cardenal Luis Cabrera. (I)

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