En atenciones de consultas externas y hasta para pacientes de hospitalización, la queja común de enfermos y sus familias es que gastan mucho dinero, ya sea en medicina, insumos o en los exámenes de sangre, ya que se les indica que no hay reactivos. Eso sucede en el hospital Abel Gilbert Pontón, en el suburbio de Guayaquil.

La crisis de abastecimiento de medicinas en los hospitales públicos se intensificó más con la pandemia del COVID-19, miles de pacientes de los hospitales del Ministerio de Salud Pública (MSP) denunciaron que no les están entregando los tratamientos que ellos necesitan para sus enfermedades tanto catastróficas como atenciones de emergencia o regulares por consulta externa.

Hace más de dos meses, el vicepresidente Borrero junto con la ministra de Salud, Ximena Garzón, recorrieron los hospitales para identificar la problemática que denunciaban los familiares de los pacientes. Allí constataron que a más del déficit de medicina, también hay hasta equipos médicos dañados.

El pasado martes, representantes del MSP realizaron una entrega de cinco tipos de medicamentos en su bodega del Distrito 4 de la Zona 8, en el suburbio de Guayaquil, para llevarlos a los diversos hospitales. “Estos medicamentos son usados para la atención de patologías catastróficas. Son dexmedetomidina, que es un sedante; enoxaparina, sildenafilo, también propofol, y otro oncológico“, explicó el doctor Miguel Moreira, viceministro de Atención Integral de Salud.

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Añadió que de esa lista el hospital Abel Gilbert y el Francisco de Ycaza Bustamante son los primeros en ser atendidos con la dotación de medicina.

Él agregó que en la emergencia focalizada se tiene una lista de 123 medicamentos que se necesitan de manera urgente en los hospitales a nivel nacional. El MSP informó que en el primer proceso de compra se incluyeron 30 fármacos adquiridos, entre sedantes, analgésicos, oncológicos, anestésicos, antibióticos, biológicos, inmunosupresores, entre otros.

La ministra de Salud, Ximena Garzón, explicó que se compraron los fármacos que han cumplido con los parámetros que establecieron en precio, calidad y tiempo de entrega. “Hemos vuelto a lanzar ciertos procesos que no se ajustan con los requisitos. Además, realizaremos una evaluación de los nudos críticos del proceso de abastecimiento. Tenemos pensado que si no existe oferta en el mercado como muchos distribuidores farmacéuticos han expresado, haremos una compra directa en el extranjero”, afirmó.

Hasta los guantes, los sueros y la anestesia para una operación deben comprar los familiares de quienes están en hospitales públicos de Guayaquil

Este miércoles 15, en un recorrido que realizó este Diario por hospitales como Abel Gilbert, Marianita de Jesús y el Guasmo sur, decenas de familiares de pacientes lamentaron que aún ven complicada su economía con el presupuesto que tienen que destinar para comprar los medicamentos e insumos de sus seres queridos.

Sonia López, quien reside en Pascuales, comentó que trajo a su hijo de 21 años que padece de leucemia, es la segunda hospitalización que tiene en este año. “Me mandan a comprar catéteres, solución salina, guantes, gasas, acronistina y filgrastim que me cuesta cada una $ 14, esos medicamentos son caros, me toca ir a las distribuidoras para que me salga menos. Yo tengo que estar aquí todo el día por si vaya a necesitar algo de urgencia, él ya ingresó por su segunda quimioterapia”, comentó la mujer.

Junto con ella, otro ciudadano explicó que a su hermano le amputaron la pierna, él es paciente diabético y renal.

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“A mí me dan las recetas y yo solo voy a comprar, depende del día. Cuando mandan esos exámenes afuera, ese nos costó $ 130. Yo tuve que ir al laboratorio, me dan los tubos, los traigo acá y le toman la muestra de sangre, y otra vez me los llevo allá para que le hagan los exámenes y ver cómo evoluciona, cuánto cuesta el taxi, más de $ 5″, lamentó.

Asimismo, Azucena, quien padece de cáncer de mama, explicó que le mandaron exámenes que se realice afuera porque no hay reactivos, además que tiene que comprar loratadina.

En el hospital Marianita de Jesús, familiares de pacientes comentaron que les mandan a comprar medicamentos como ampicilinas. “Son tres diarias, gastamos como $ 9 diarios de esas ampollas, él tiene 20 años y sufre de pancreatitis”, explicó la hermana del paciente.

Mientras que en el hospital del Guasmo sur, ciudadanos explicaron que se piden antibióticos como meropenem y vancomicina, pañales, equipos de infusión de sueros para bombas, protectores gástricos tipo omeprazol, entre otros. (I)