Alicia Véliz vive desde hace seis años en la manzana 45A de la ciudadela Los Esteros, en el sur de Guayaquil. Un gran parqueadero y una cancha son el núcleo de esta zona, la cual comprende 40 viviendas.

Hace dos años, Véliz compró un vehículo, que estaciona en los exteriores de su domicilio. En octubre pasado, uno de sus vecinos estacionó su auto afuera de su casa. Al regresar, la ciudadana no halló dónde parquear y tuvo que dejarlo a 10 metros de su inmueble.

“Fui a pedirle que por favor retire su carro y lo ubique más cerca de la casa de él, para yo poner el mío. Pero él lo tomó a mal y me insultó, me dijo que no movería su carro. Quiso agredirme. Luego salió el hermano y estuvo a punto de golpear a mi esposo, quien salía a abrirme la puerta. Dejé mi carro en otro sitio y ellos se calmaron”, narró Véliz.

Este tipo de disputas se repiten en varias zonas de Guayaquil, donde viviendas están ubicadas alrededor de un parqueadero central. Desde hace varios años son constantes los inconvenientes por los espacios.

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En la ciudadela Sauces 6 se replica este problema. Andrea Tamayo indicó que durante las noches llega a su vivienda y debe estacionar a varios metros, pues otro vehículo ya está en el puesto en los exteriores.

“Con la inseguridad que estamos viviendo tengo miedo de que salga en la mañana y ya no encuentre el carro o se le lleven las partes. Antes de la pandemia se iban de golpes los vecinos por los puestos, y es un problema que sigue”, manifestó la ciudadana.

Autoridades municipales refirieron que el espacio público es derecho de todos los ciudadanos. Por ende, cualquier conductor puede estacionar sobre los puestos delimitados en la vía.

En la manzana 548 de Sauces 9 se evidencia la ubicación de objetos para impedir el parqueo de vehículos. Foto: Ronald Cedeño. Foto: El Universo

En la manzana 548 de la ciudadela Sauces 9, tres cañas de color rojo separan espacios para el estacionamiento de vehículos. Un ciudadano que reside en ese sector comentó que varios vecinos colocan esos objetos para evitar que otro auto se ubique en el sitio.

“Se creen dueños de la calle, ya se les ha dicho, se les habla, pero contestan mal. Una vez les sacamos y hubo problemas”, refirió el ciudadano.

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Esta acción es penada por una normativa. El artículo 52 de la ordenanza del uso y espacio de la vía pública sanciona con una multa de entre el 25 % y 75 % del salario básico unificado a quienes impidan el libre estacionamiento de vehículos.

Asimismo, en zonas como la quinta etapa de la Alborada o en zonas como los Guasmos, hay ciudadanos que estacionan sus vehículos en la vereda. También en la avenida Barcelona, junto a la ciclovía, residentes de viviendas apostadas en esa zona colocan sus autos en las aceras desde el año pasado, debido a la delimitación para el paso exclusivo de ciclistas por el carril derecho de la vía.

La ordenanza municipal sanciona con el 15 % del salario básico unificado a quienes estacionen en sitios prohibidos. (I)