Aunque se ha anunciado que el plan masivo de vacunación contra el COVID-19 en Ecuador empezaría a fines de marzo, Roberto Arreaga ya hace planes de las vacaciones que tomará con su familia en abril próximo tras “trece meses de encierro”, para esa fecha, por la pandemia del COVID-19 que llegó a Ecuador en marzo del 2020.

"Estoy buscando ofertas de viajes, hoteles con descuentos, espero que podamos disfrutar al aire libre, sin restricciones, y apenas comiencen las vacunas para nosotros (población en general) nos iremos a registrar o madrugaremos para estar de primero", comenta este ingeniero comercial, de 32 años, que tiene dos hijos menores de 18 años en su familia.

Él conoce de manera general que el plan piloto o fase inicial de vacunación en Ecuador comenzó el jueves 21 con personal de la primera línea de atención en la lucha contra el COVID-19, como el de salud, y con residentes y cuidadores de los centros geriátricos.

Pero una vez que la vacunación se abra de manera masiva, las medidas preventivas y los cuidados –como el uso obligatorio de la mascarilla, el distanciamiento físico, el lavado de manos, evitar las aglomeraciones y otros– deben mantenerse por lo menos durante este año.

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Esto porque la pandemia continúa, el virus seguirá circulando y mutando y no hay hasta ahora una inmunidad o protección definida ni de por vida, pues los estudios mundiales siguen. Así sostienen tres médicos infectólogos consultados por este Diario.

Para ellos, la vacuna es una herramienta más en la lucha contra la pandemia, pues ayudará a disminuir la mortalidad en las naciones y evitará que la persona se enferme o se complique en caso de contagio y que colapse el sistema de salud. No lo libra de infectarse por el coronavirus.

"Con la vacunación lo que se busca es generar anticuerpos que protejan a la persona de la enfermedad. La vacuna te va a dar una protección de que no te enfermes (de COVID-19 como se llama la enfermedad que causa el coronavirus o SARS-CoV-2) y donde te llegues a enfermar, que sea de una manera leve, no de una manera agresiva y severa, que no termines en terapia intensiva. Hay una disminución de la mortalidad importantísima (con la aplicación de la vacuna)", expone el doctor Rafael Caputi Oyague, clínico-infectólogo y jefe del Servicio de Infectología de Solca.

El uso obligatorio de la mascarilla así la persona se vacune es vital porque el ciudadano se autoprotege y evita que otras personas, incluyendo a los miembros de su familia, se expongan al virus.

"Tú con la vacuna puedes tener un riesgo igual de exponerte al virus y poderlo transmitir, todavía puedes ser infectante, es decir, de que te puedes exponer al virus, tenerlo en tus fosas nasales, en tu tracto respiratorio superior, y hay el riesgo de que igual puedas contagiar. Por ende, la protección con la mascarilla, el distanciamiento físico y el lavado de manos es de suma importancia", agrega Caputi.

Con la puesta de la vacuna no significa que se termina la pandemia. Y si esta última no se controla, no habrá reactivación económica, dice Washington Alemán, especialista en enfermedades infecciosas y docente de la UEES, quien considera prioritario que se defina como una política de estado la vigilancia de la pandemia y que los candidatos presidenciales que pasen a la segunda vuelta electoral expongan cuál va a ser su programa y plan de vacunación nacional, y que coordinen con el Gobierno actual, para no empezar o volver a cero.

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"No se puede definir exactamente el tiempo de duración (de la protección que daría la vacuna) y si es lo mismo en los diferentes grupos de la población. Es probable que sea muy parecida a la inmunidad natural posterior a la infección, que es de tres a ocho meses, pero hay optimismo de que sea un poco mayor", cuenta Alemán. Esto último se sabrá con los estudios de vigilancia en marcha y con los que se les hará a quienes se vacunen.

La protección del 95% que da la vacuna de Pfizer-BioNTech se alcanza a los 28 días de haberse aplicado la vacuna que incluye dos dosis (la segunda se pone 21 días o tres semanas después de la primera dosis), precisa Alemán.

El infectólogo Alberto Campodónico, médico-clínico intensivista de la clínica Kennedy y coordinador científico del centro Mediblue, menciona que ve complicado el regreso a las clases presenciales en este año porque los niños (que no están dentro del plan de vacunación) estarán más expuesto, adicional que se debe considerar que el virus muta, como la cepa o variante británica que es más contagiosa y que afecta sobre todo a niños y adolescentes.

Adicional a la vacuna, la población debe reforzar su sistema inmunológico, que se traduce en una alimentación saludable y equilibrada, en ejercitarse durante la semana, en dormir las ocho horas diarias, y en la ingesta de vitaminas C y D, zinc, manganeso, calcio y otros, expone Campodónico.

En la población, la inmunización comunitaria o de rebaño se podría alcanzar cuando se vacune a entre el 70% y el 80% de la población, coinciden los tres expertos. En Ecuador se prevé inmunizar al 60% de la población.

8.000 dosis iniciales (de la vacuna de Pfizer-BioNTech) llegaron el miércoles 20 a Ecuador, de 86.000 ofrecidas para el plan piloto o fase inicial.

43.000 personas se vacunarán en el país en esta fase. A fines de marzo arrancará la masiva, para la comunidad.

9 millones de personas prevé vacunar el Gobierno de un poco más de 17 millones de habitantes en el país.

Claves en la vacunación

Protección vacuna Pfizer
Alcanza la efectividad de protección de hasta el 95% a los 28 días de haberse puesto la primera dosis y siempre que se haya colocado la segunda dosis (que se pone a los 21 días o tres semanas después de la primera). Y solo con la puesta de la primera dosis se alcanzaría alrededor del 52% de efectividad, según los datos que Pfizer publicó en diciembre pasado.

Inmunidad de meses
Aún no se sabe a ciencia cierta cuántos meses o tiempo durará la inmunidad o protección tras la aplicación de las vacunas (de las diferentes marcas que se fabrican en el mundo). Esto porque están en estudios y aquello continuará. La OMS expuso con anterioridad que se espera que sean eficaces al menos seis meses. Otros esperan que supere el año. La inmunidad natural que se da tras contraer el COVID-19 duraría entre cuatro y ocho meses.

Vacunado puede transmitir virus
La vacuna es para prevenir que se desarrolle la enfermedad o que se dé con síntomas leves en caso de contagiarse de COVID-19. Y el vacunado incluso puede transmitir el virus.

Inmunización colectiva
Se deberá vacunar al menos al 70% de la población global para alcanzar la llamada inmunidad de rebaño o comunitaria, según la OMS. En Ecuador, con el plan de vacunación nacional se prevé alcanzar al 60% de los habitantes. Se excluyen grupos como menores de 18 años, embarazadas o en periodo de lactancia, personas con enfermedades catastróficas o inmunodeprimidas y otras.

Alergias y exclusiones
Quienes han tenido una reacción alérgica grave (anafilaxis) o una reacción alérgica inmediata así no sea grave de ingredientes de la vacuna ARNm (como la Pfizer y Moderna) contra el COVID-19, no deben recibir una vacuna de ARNm contra el COVID-19. Igual, los alérgicos al polietilenglicol (PEG) y al polisorbato.

Diabéticos e hipertensos
El doctor Alberto Campodónico dice que las personas inmunodeprimidas, así como los que tienen enfermedades como diabetes e hipertensión, sí pueden recibir las vacunas siembre y cuando estas dolencias estén controladas (con tratamientos, medicinas). Incluso dice que los que ya se infectaron de COVID-19 también deberían recibirla.

Cuidados tras la vacunación
Luego de recibir la vacuna, tanto la primera como la segunda dosis, los pacientes deben estar en una sala o área de observación por 30 minutos para ver posibles efectos adversos. Entre los efectos secundarios que pudieran darse y que se han reportado a nivel mundial están los dolores de cabeza, fatiga, fiebre, escalofríos, entre otros. (I)