Kerly se había mostrado como una de las participantes más hábiles en las cocinas de MasterChef Ecuador (Teleamazonas). Pero aquello quedó como un espejismo en la jornada de eliminación que se definió este viernes, en la cual esta joven abogada de Santo Domingo fue la tercera cocinera aficionada en despedirse del programa.

El episodio de esta noche comenzó con un reto de velocidad para definir cuál de los participantes con delantal negro era el más rápido en preparar claras de huevo en punto de nieve. Matías fue el primero en batir los huevos hasta que quedaron tan firmes que pudo voltear el tazón sobre su cabeza sin que se derramen.

La ventaja que ganó fue escoger cuáles de sus compañeros emplearían uno de estos tres dúos durante la competencia de hoy:

1. Horno y nitrógeno líquido.

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2. Air fryer y vaporera.

3. Parrilla y vacío.

El horno y nitrógeno líquido lucía como la combinación más complicada, la cual fue asignada a siete de los participantes, entre ellos Kerly, quien tuvo el desempeño con mayores errores junto con Carolina, María Laura y Ricardo.

Margarita, Alba y Wilson fueron los más destacados.

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Finalmente, Kerly, quien preparó una tartar de atún, fue escogida como la concursante que debía abandonar el reality en medio de la sorpresa de sus compañeros, quienes mayormente la veían como una rival sumamente hábil.

Ella se despidió del programa en medio de lágrimas al señalar que participar era uno de sus grandes anhelos, por lo cual lamentaba que haya durado poco. Además, invitó a sus compañeros a que dejaran de pelear entre ellos, ya que ese ambiente conflictivo no les permitiría disfrutar de la experiencia.

Paralelamente esta misma noche, Kerly publicó en su cuenta de Instagram un video con una explicación más amplia sobre ese duro momento (recordemos que toda la temporada fue grabada hace varias semanas), en la cual mencionó que apenas pudo sostenerse en pie en el momento que se anunció que su participación había concluido.

A continuación tenemos un extracto de su mensaje.

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Ser eliminada de la competencia de mis sueños probablemente es una de las cosas que más me han dolido. No pude evitar que mi mente por momentos colapsara y que quisiera tirarse al suelo y llorar y llorar. Pero me debo a mí, me debo a todas las personas que me han apoyado en esta maravillosa etapa, y me debo a mi familia. Por eso, y a pesar de que mi corazón está roto, me construyo hoy y me construyo cada día para ser mi mejor versión, porque nunca es suficiente. Me costó un montón estar de pie allí. No pude ni siquiera dar una buena entrevista por el colapso de emociones que sentía, ya que no existió un solo momento en las cocinas en que mi mente descansara de pensar que tenía que hacer lo mejor, (que) tenía que darlo todo, porque no podía decepcionarme, porque no podía decepcionarlos. Así que hoy, que puedo hablar un poquito mejor, les digo gracias por confiar en mí, porque sé que esta corta y fugaz etapa la vivieron conmigo en sus hogares, creyendo en mí…”.

Kerly continúa agradeciendo a sus compañeros, con quienes considera formó una familia en medio de alegrías y llantos. “Esto no se acaba aquí. Esto apenas comienza”, añade para confirmar que sus proyectos profesionales futuros incluyen la gastronomía. “No me arrepiento de nada porque todo lo que hice lo hice con mucho amor. Gracias por tanto”. (E)