En las últimas semanas una corriente de contenido se ha vuelto viral en redes sociales como TikTok, Instagram y X: se trata del fenómeno de los “therians”, jóvenes que aseguran identificarse con un animal no humano a nivel espiritual, psicológico o interno y comparten videos de su estilo de vida, lo que ha generado curiosidad y debate en diferentes países, sobre todo en Argentina y zonas de Sudamérica.

Los therians no son simplemente personas que disfrutan de disfraces o arte inspirado en animales.

Publicidad

Quienes forman parte de esta comunidad dicen sentir una conexión profunda con una especie específica, como perros, gatos, zorros o felinos, y en algunos casos reproduzcan comportamientos que asocian con esos animales, como caminar en cuatro patas, hacer sonidos o utilizar accesorios como máscaras, colas y orejas como parte de su expresión.

Según relatos dentro de esta comunidad, el llamado “despertar therian” se refiere al momento en que una persona reconoce esa conexión interior con un animal. Aclaran que no creen literalmente ser ese animal desde una perspectiva biológica; siguen viviendo su vida cotidiana como cualquier otra persona, con trabajo, estudios o responsabilidades habituales.

Publicidad

No se trata de disfrazarse por diversión como ocurre con los “furries”, que suelen verse en eventos de cosplay, sino de una forma de autoidentificación que para algunos tiene significado espiritual o simbólico.

La tendencia se ha extendido más allá de Internet: en ciudades como Buenos Aires y Montevideo se han visto grupos que se reúnen en parques para compartir experiencias, interactuar entre sí y mostrar sus modos de expresión. Al mismo tiempo, estos contenidos han generado reacciones diversas en las redes sociales, desde memes y humor hasta preocupaciones sobre aislamiento social, cambios conductuales extremos o riesgos físicos cuando imitan comportamientos animales en espacios públicos. (E)