El Super Bowl LX terminó, pero la conversación sobre Bad Bunny no ha hecho más que comenzar. Horas después de su actuación, el artista puertorriqueño sorprendió a millones al dejar su Instagram completamente vacío: todas las publicaciones borradas, sin foto de perfil y sin seguir a nadie.
El gesto, inesperado para alguien acostumbrado a dominar tendencias digitales, desató un torrente de teorías en redes sociales y medios de entretenimiento. Algunos fans especulan sobre una nueva era artística, otros creen que es una respuesta a la polémica generada por su show, mientra que otro grupo interpreta la acción como un reinicio personal de su presencia digital.
En pocos minutos, el tema se volvió viral, convirtiéndose en tendencia global y alimentando el debate sobre los símbolos que los artistas usan en redes para comunicarse con su público más allá de la música.
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Benito Antonio Martínez Ocasio derrochó español y latinidad, desde vendimias a un paseo por el barrio hasta una boda, y cerró con un mensaje de unidad, del Norte al Sur de América, en momentos de tensión por la campaña antimigración de Donald Trump. (I)
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