Uno de los momentos más comentados del show de medio tiempo del Super Bowl LX no fue una coreografía ni un hit: fue la imagen del artista entregando su premio Grammy a un niño en medio del espectáculo. Ese gesto se volvió instantáneamente viral y desató miles de reacciones y teorías en redes sociales, incluyendo una confusión con un caso mediático reciente.

El Conejo Malo arrancó su show de 13 minutos con su éxito “Tití me preguntó” y alborotó con un popurrí de sus éxitos “Yo perreo sola” y “Voy a llevarte pa PR” al estadio Levi’s, con espacio para unos 75.000 espectadores, que cambió su grama por una plantación de caña, con carritos de comida, tienditas, una boda y una pick up, al más puro estilo y sabor latinos.

Vestido de blanco, con una versión caribeña del uniforme de football americano con OCASIO (el apellido de su mamá) y el número 64 en la espalda, repasó megaéxitos de otros íconos del reguetón, como Tego Calderón, Don Omar y Daddy Yankee, recordándole a la audiencia que estaba escuchando “música de los barrios y los caseríos”.

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Jíbaros, vendedores, bailarines, campesinos, trabajadores y familias lo acompañaron durante todo el show, visto por más de 120 millones de espectadores.

¿Quién era el niño que recibió el Grammy en el Super Bowl?

Bad Bunny llevó uno de sus gramófonos para entregárselo a un niño que parecía tratarse de un joven Benito, pero que las redes sociales relacionaron erróneamente con Liam Conejo Ramos, el pequeño ecuatoriano detenido recientemente por la policía migratoria estadounidense.

Una fuente de la NFL negó a la AFP que el joven fuera Conejo Ramos.

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Según recopila The New York Times, el infante que aparece en escena es el joven actor Lincoln Fox Ramadan, quien compartió en sus redes sociales la experiencia de aparecer junto con el puertorriqueño en el espectáculo.

Lincoln Fox es un niño actor/modelo argentino egipcio, de cinco años.

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La presentación generó mucha expectativa tanto entre los críticos como en los fans del reguetonero que, con 89 millones de oyentes mensuales en Spotify, ha sido proclamado por la plataforma como el más reproducido en cuatro años, superando a titanes con legiones de seguidores como Taylor Swift.

De un lado están quienes cuestionaron la elección de un artista que solo canta en español en momentos en que Estados Unidos es territorio de una arremetida antinmigración, impulsada por Trump, que ha hecho de la comunidad latina un blanco. (I)

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